lunes, 8 de diciembre de 2014

PASAJE A TAHITÍ

                        “Pasaje a Tahití “de Eva García Sáenz

Manacor, Mallorca, 1929 .Denis  es el primogénito de la familia dueña de la importantísima empresa de perlas de imitación Hugo Fortuny. Denis, acaba de perder a su padre, y como siempre ha sido su mano derecha, se posiciona claramente como firme heredero y gerente de la compañía. Sus tres hermanos menores, que nunca han visto con buenos ojos a su hermano, pues ya desde niño viajaba con sus padres y se dedicaba a “cosas de mayores” que a ellos para nada interesaban, tratan desesperadamente de buscar la manera de conseguir hacerle perder la fortuna que le corresponde… Así que, debido a las artimañas de sus hermanos, a la repentina desaparición de su madre y también a una curiosidad cada vez más incipiente por averiguar algo más acerca de su pasado y del de sus padres, pues son ya demasiadas las incógnitas que el caprichoso destino está poniendo en su camino, decide viajar a Tahití, pues algo en su interior le dice, que en aquel lejano paraíso, se encuentran todas las respuestas que está buscando…

París, 1889. Conocemos a los hermanos Hugo y Bastian Fortuny, llegaron a París buscando mejorar sus condiciones de vida después de haber perdido sus puestos de trabajo en Mallorca, que en aquellos días estaba viviendo la crisis del vidrio. Sin embargo, no será allí donde encuentren un lugar en el que crecer profesionalmente, sino que será en la ciudad de la luz donde tengan la ocasión de embarcarse en la que será la mayor aventura de sus vidas: Hugo y Bastian, que no tienen absolutamente nada, se dejan seducir por los encantos y promesas de una tierra idílica en la que les dicen que todo es posible, que lograrán hacer fortuna mucho más rápido que en el continente. Es así como deciden poner rumbo a Tahití, trabajando en el barco que les llevará a su destino para poder costearse el carísimo pasaje. Será allí, en el Oceanien, el lugar en el que conocerán a la que será la tercera protagonista de nuestra historia: la joven Laia Kane, hija de un cónsul corrupto de Menorca, que se ve obligado a abandonar la isla con toda su familia para poder seguir ejerciendo labores diplomáticas en los mares del sur.

Sin embargo, cuando llegan a Tahití, las dos familias tendrán que enfrentarse a una realidad mucho más dura que la que esperaban, tendrán que empezar desde cero y luchar duramente para lograr salir adelante. Aunque las diferencias entre Hugo y Bastian son más que evidentes desde el mismo instante en que los conocemos, no sólo por su físico, sino por sus distintos caracteres, será al llegar a la isla cuando presenciemos las verdaderas formas de ser de cada uno de ellos: cómo deciden buscarse la vida, cómo deciden integrarse con los nativos, cómo deciden sentir, saborear y vivir el día a día.

Como se puede ver, la estructura de la novela está planteada desde dos marcos temporales perfectamente integrados a lo largo de toda nuestra lectura. Los capítulos referentes a la época más pasada (desde el año 1889) están contados en primera persona por Bastian y por Laia, y los capítulos relativos a la actualidad (1930) están contados desde el punto de vista de Denis, pero utilizando un narrador en tercera persona. A pesar de la complejidad que podrían suponer estos saltos temporales hechos a lo largo de una novela, me ha sorprendido la manera en que la autora consigue que parezca que ha hecho algo de lo más sencillo, por la sutileza empleada en todos los cambios de época que experimenta el lector a lo largo de las páginas.

Son muchos los temas que toca la novela, y todos ellos son tratados con gran minuciosidad y precisión, demostrando así que la autora ha tenido que llevar a cabo una gran tarea de documentación para poner ante nosotros mucha de la información que contiene el libro.

En primer lugar, estamos ante una novela de sagas familiares con grandes secretos del pasado que se irán desvelando a medida que avanzamos nuestra lectura, y que consiguen atrapar al lector desde la primera página: hay grandes secretos, misterios, y también muchas verdades silenciadas que irán viendo poco a poco la luz ante nuestros ojos. Es también una novela de paisaje, pues la idílica y paradisíaca isla de Tahití en la que transcurre la mayor parte de la novela, consigue convertirse también en protagonista del libro por su indiscutible belleza, que logra escapar de cada página y de cada párrafo. Por supuesto que estamos ante una historia de amor, una gran historia de amor, de esas que tanto duelen, que desgarran el alma, un amor visceral, pasional, que no entiende de normas ni de ataduras, un amor de esos que todos saben desde el principio, que no va a ser fácil, pero esa gran dificultad es la que también le proporciona gran parte de su encanto.

Los temas que acompañarán esta saga familiar llena de amor en un exótico paisaje serán principalmente el cultivo de las perlas y la pesca de las ostras, un mundo que me ha parecido apasionante y del que apenas nada conocía. La vida social y política del Tahití de la época está también reflejada de manera magistral en la novela: sus costumbres, sus revueltas, sus creencias, sus ritos…

Uno se siente en todo momento con los pies en la isla y cuesta tener que salir de sus hermosos paisajes y de sus cálidas aguas para volver a la cruda realidad. Otro punto que me ha sorprendido y encantado, fue acompañar a Bastian en su viaje a Japón y poder conocer tan de cerca la forma de vida de las amas, las buceadoras  japonesas, profesión completamente desconocida para mí que ha logrado maravillarme con esa perfección y delicadeza tan propia de los nipones.

En cuanto a los personajes, todos están creados con gran maestría, pero es inevitable sentirse cautivado por Bastian desde que lo conocemos: toda la novela gira en torno a su personaje, nos conquista con la nobleza de su corazón, de sus sentimientos, por su manera de querer vivir la vida, simplemente con lo indispensable para sobrevivir, valorando la amistad, la tranquilidad, la paz, muy por encima del dinero. Bastián es un ser único, complicado, eso sí, pero lleno de pasión, de fe en sí mismo, de buenos principios y de amor.

Tengo que resaltar también lo mucho que me ha gustado el estilo narrativo de la autora: una prosa elegante, cuidada, trabajada, llena de sensibilidad y de delicadeza, que no se ve en la necesidad de recurrir a un lenguaje ostentoso para demostrar la gran calidad que posee como narradora.


Llegado a este punto ya sólo me queda deciros que tenéis que sacaros vuestro “Pasaje a Tahití” sí o sí, pues es una de esas historias que entretienen , que se saborean y se disfrutan desde la primera página. Un paisaje de ensueño que envuelve una cuidada novela llena de amor, de secretos familiares y de lucha por seguir adelante en esta vida tan dada a ponernos obstáculos en nuestro camino.


domingo, 16 de noviembre de 2014

DEJA ESCAPAR A LOS LOBOS

                        "Deja escapar a los lobos" de Carol Rifka Brunt

June tiene 14 años y no es para nada una adolescente normal y corriente. June es una joven bastante antisocial, siempre está sola, no le gusta relacionarse con la gente del colegio, disfruta escuchando a Mozart y jugando a ser una niña de la Edad Media, época en la que le encantaría vivir. Sólo hay una persona en el mundo con la que June realmente quiere estar siempre que le es posible, su tío Finn, a quien ella quiere por encima de todas las cosas y con el que mantiene una relación de lo más especial.

Sin embargo, sus días con Finn, los buenos ratos en su compañía, sus risas, su complicidad están a punto de llegar a su fin: Finn tiene SIDA y le queda muy poquito tiempo de vida.

Finn muere a los pocos capítulos de comenzar el libro, y la pérdida de su querido tío y padrino deja a nuestra joven protagonista completamente desconsolada y deshecha… cree que nadie en el mundo puede entender el dolor que siente, lo mal que se encuentra, lo perdida que está al saber que ya nunca más podrá volver a disfrutar de los buenos ratos que pasaba con Finn...

Pero la vida le tiene reservada una sorpresa que en un primer momento la trastocará por completo: Toby, el novio de su tío, del que nadie jamás le había nunca hablado, entrará en su vida siguiendo las últimas voluntades de Finn. Finn quería que Toby y June se conocieran para ayudarse mutuamente a intentar llevar mejor el enorme vacío que su muerte ha dejado en sus corazones.

June reacciona muy mal cuando descubre que hay un Toby: se enfada con Finn por haberle ocultado la existencia de su novio durante toda su vida, se enfada con sus padres por no haberle mencionado nunca que su tío compartía su vida con otra persona, se enfada con su hermana mayor, pues siendo la mayor está segura de que tenía que saberlo, pues siempre lo sabe todo antes que ella... y se enfada con ella misma por haber sido tan tonta durante todos estos años, como para no haberse dado cuenta de que había alguien más importante que ella en la vida de su tío...

No obstante, y a pesar de lo enfadada que está, June accede a encontrarse clandestinamente con Toby, sabe que si su familia se entera de estos encuentros tendrá serios problemas, por lo que decide mantenerlo completamente en secreto. Su familia odia a Toby con todas sus fuerzas, y June descubre que ese sentimiento de odio se debe a que lo acusan de haberle contagiado el SIDA  a Finn, y haberlo condenado por lo tanto a una muerte segura.

La autora sitúa la historia en el Nueva York de los años 80, cuando el SIDA era un tema del que se sabía muy poco y que suscitaba mucho rechazo en la sociedad. En aquella época las parejas de homosexuales estaban bastante discriminadas, y mucha gente los acusaba de haber propagado el SIDA por su orientación sexual. En la calle, la información sobre las formas de contagio no estaban del todo claras e incluso había quien tenía miedo de estar en la misma habitación que un enfermo de SIDA por temor a contagiarse…todavía era una enfermedad mortal, no crónica como ahora que se han descubierto los retrovirales, por lo que las reacciones de la gente que rodeaba a la pequeña June eran de lo más diverso al saber que había alguien en su familia que había muerto de SIDA: muchos reaccionaban con curiosidad morbosa, otros con desprecio, o con miedo, algunos con lástima...

A June lo que opine el mundo le da absolutamente igual, ella no podría sentirse peor ni más sola: sus padres no hacen más que trabajar, por lo que muchas veces se siente como si fuera huérfana, su hermana Greta, a la que hace unos años la unía una gran amistad se ha convertido en su peor enemiga, en un ser que disfruta amargándole la vida, fastidiándola siempre que puede e ignorándola para hacerla sufrir. June no puede entender qué le ha sucedido a Greta para haberse alejado tanto de ella, no entiende cómo dos personas que habían estado tan unidas, que eran prácticamente una, pueden llegar a odiarse de esa manera…

Por eso la llegada de Toby a su vida le hará mucho bien. Comenzarán una relación de amistad que la ayudará a conocer mucho más no solo al novio de su tío, sino que también conocerá mucho mejor a su querido Finn, a su propia familia y a ella misma, pues con esta amistad June comenzará un proceso de evolución hacia la vida adulta que le hará darse cuenta de muchas cosas en las que antes ni se había parado a pensar.

El libro de hoy es una historia tierna y conmovedora que trata sobre los diferentes tipos de amor y las relaciones de amistad, las relaciones fraternales, las relaciones familiares en general. Es una historia sobre la pérdida, sobre el amor, sobre la esperanza, sobre los celos, sobre el perdón…Todos ellos sentimientos vividos en todas las familias, dando igual el origen, estatus y condición de las mismas.

En esta novela no ocurre nada especial, no hay hechos que marquen el ritmo de la historia, son las relaciones entre los miembros de esta familia lo que hace que haya historia: sus conversaciones, sus tensiones, sus discusiones, sus secretos, el apoyo entre ellos, su amor, sus celos…  

A mí el libro no ha logrado conmoverme como esperaba. No he logrado encariñarme con el personaje de June a pesar de que me ha gustado el tono en que nos cuenta su historia, y la manera elegida por la autora de poner los hechos contados en primera persona por ella, que es la que experimenta la mayor oleada de sensaciones y es capaz de trasmitírnoslas con cercanía y ternura. Sin embargo no es un personaje que vaya a quedarse en mi recuerdo aunque está bien perfilado. Su historia no ha logrado impactarme como esperaba, y casi me quedo más con la parte que explota la evolución en la relación vivida con su hermana Greta, que llegan del amor al odio de la noche a la mañana, que me ha tocado mucho más y la he comprendido mucho mejor, que la relación vivida con Toby o con Finn, en las que no sido capaz de ponerme en la piel de la joven ni he podido sentir su dolor ni su frustración como debería…he sido mera espectadora, esa parte no he logrado vivirla en primera persona y eso siempre perjudica a la hora de saborear un libro.

Así que si disfrutáis de las novelas que exploran las relaciones de amistad, de amor y familiares, las novelas de personajes y sentimientos, las historias que conmueven, que saben cómo llegar al lector, y si además os digo que la historia está narrada por una niña de 14 años en primera persona, con un estilo ameno y lleno de sentimiento, una niña a la que acompañamos en su camino hacia la edad adulta que se ve acelerado por una muerte (como le pasa a muchos desgraciadamente), entonces estoy segura de que esta novela la vais a disfrutar mucho más que yo. Una historia muy bien ambientada en el Nueva York de los 80, con su banda sonora, sus series, sus juegos de mesa, que facilitan que nos traslademos en el tiempo a aquella década y podamos entender mejor cómo el tema del SIDA y la homosexualidad eran vistos por la sociedad americana en aquellos días.




jueves, 6 de noviembre de 2014

UNA ESPOSA PERFECTA

                              "Una esposa perfecta" de Katherine Scholes 

Una esposa perfecta de la alta sociedad inglesa de la posguerra a finales de los años 40, se esfuerza por hacer cada día la vida de su marido mejor y más agradable, jamás le agobia con problemas, es solícita y servil, jamás protesta cuando se siente humillada o tiene que aguantar los desplantes de un marido borracho, está dispuesta a sacrificar sus sueños por los suyos, a mantenerse en un discreto segundo plano, en definitiva a vivir siendo un cero a la izquierda, eso sí, un cero a la izquierda siempre elegante, impecable y de gusto exquisito, que asume como algo natural el hecho de que, las infidelidades sean algo común y habitual en su matrimonio, unos cuernos en toda regla, elegante y sofisticadamente llevados, eso sí, por una esposa perfecta, en su cabeza perfecta… A una se le revuelve todo por dentro cuando lee barbaridades y sandeces de este estilo… Afortunadamente los tiempos han cambiado, y por mucho que duela y desagrade leer sobre figuras femeninas que aguantaban lo que aguantaban, y que tardaban demasiado en poner una solución a la humillante situación que vivían, tenemos que ser conscientes que esto es una realidad, una época no muy lejana que existió y que por lo tanto, no podemos obviar

La protagonista de la novela de hoy se llama Kitty Hamilton, y antes de convertirse en una esposa perfecta tenía una vida de lo más interesante. Kitty nació en Australia, y allí creció junto a su familia en una granja que no era nada productiva… Niña de campo, de juegos al aire libre, una de muchos hermanos, se hizo mayor sabiendo perfectamente lo que era el trabajo duro y lo difícil que la vida puede poner las cosas a una familia que tiene demasiadas bocas que alimentar. 

Cuando muere su abuela, la lectura del testamento sorprende a toda la familia, pues la pequeña Kitty será la única beneficiaria de la herencia, una herencia con unas condiciones claramente estipuladas: Kitty tendrá que emplear el dinero en viajar al viejo continente y formarse como artista, pues su abuela, siempre vio que la niña tenía talento para el arte, un talento que ella también disfrutó cuando era joven y que no tuvo el final que deseaba; ahora quiere que su nieta vaya a Inglaterra y cumpla por las dos su antiguo sueño de juventud…

En Inglaterra, Kitty vivirá mil y una historias diferentes y emocionantes, y conocerá al que será su marido, Theo Hamilton, un joven aristócrata perteneciente a una de las familias más importantes del país, del que se enamorará perdidamente. La guerra estalla y Theo marcha al frente. Cuando vuelve nada es lo mismo. Él ya no es el mismo, el mundo ya no es el mismo… Para colmo, la vuelta a la normalidad se ve gravemente perjudicada por ser Kitty la protagonista de un escándalo que estará en boca de lo más granado de la sociedad inglesa… La familia Hamilton no puede consentir que su nombre sea mancillado de esa manera, hay que encontrar una solución cuanto antes, y esa solución se llama Tanganica.

El libro comienza el mismo día en el que Kitty monta en ese avión que la llevará al corazón de África, al que será su nuevo hogar. Kitty está emocionada con su nueva aventura vital y sólo espera que a su llegada, Theo, que se incorporó previamente a su nuevo puesto como oficial del gobierno británico en el país, la haya perdonado por el fatal error que cometió en el pasado (Me quedo sin palabras al respeto....)

Conocemos a una Kitty insegura, enconsertada en un estilo de vida que no le va para nada, con unas amistades y unas normas que le resultan ridículas pero que a día de hoy le hacen dudar constantemente de lo que es normal y lo que no, de lo que está bien y lo que está mal… Ha perdido su personalidad por completo, ha sido absorbida por los convencionalismos sociales y es su llegada a África lo que le hará recordar cómo era su vida, quién era ella realmente antes de convertirse en la señora Hamilton y en la esposa perfecta.

Aburrida de no tener nada mejor que hacer que pasarse el día en el club con las demás esposas perfectas, hablando de modelitos, organizando cenas de gala y yendo de compras, poco a poco necesita volver a salir del cascarón, siente la llamada de África, vuelve a recordar sus días en la granja australiana en los que era tan feliz en contacto con la naturaleza, quiere conocer al pueblo, empaparse de él, de su cultura, de sus costumbres, quiere ayudar a los que más la necesitan, quiere sentirse útil…quiere dejar de ser una esposa perfecta.

Toda la novela transcurre en Tanganica, en el año 1948. A través de los recuerdos de Kitty, recuerdos a los que vuelve en sus momentos de más indignación y frustración, conocemos su vida anterior y no entendemos cómo se ha podido convertir en lo que se ha convertido.

Al principio, pensaba clasificar la novela como puramente romántica, y estuve páginas y páginas, cientos de hecho, esperando que lo que previsiblemente va a pasar en la novela sucediera, sin embargo, no ocurre hasta prácticamente el final… Es por ello, que la novela más que recrearse en contarnos una apasionada historia de amor bajo la sombra de los baobabs y de los espectaculares atardeceres del continente africano, se centra en la evolución experimentada por el personaje de Kitty, una mujer que se había hecho a sí misma, que posteriormente permitió que la anularan y que finalmente encuentra en su interior la fuerza y energía que necesita para volver a ser la que realmente era.

A pesar de todo lo que hace y consiente, tengo que reconocer que me ha gustado Kitty, especialmente la Kitty pasada y la Kitty que vuelve de los infiernos de la perfección en los que estaba sumida. Me gusta porque es de corazón noble y generoso, porque es humilde, porque peca de ingenua en más de una ocasión; me gusta porque su auténtico yo sale en los momentos más inesperados, porque es de campo, lo demuestra, y eso hace que sienta plena, porque es natural y espontánea, por su amor a los animales y a la tierra, por sus ganas de aprender, de sentirse útil, de ayudar a los demás; me gusta porque no tiene prejuicios y porque siempre se deja llevar por los dictados de su corazón a la hora de tomar decisiones importantes.

Aunque toda la novela gira en torno al personaje de Kitty, son varios los secundarios que tendrán especial relevancia a lo largo del libro, todos ellos creados con detenimiento y minuciosidad, personajes que evolucionan positivamente (Diana), personajes que cavan cada día un poquito más su zanja hacia la autodestrucción (Theo), personajes sabios y bondadosos (el padre Remi), personajes misteriosos y atrayentes (Taylor)…todos y cada uno de ellos serán piezas fundamentales en el proceso evolutivo que vivirá nuestra protagonista.

Los mejores puntos de la novela son sin duda la espectacular ambientación en la que transcurre nuestra historia y la narrativa de estilo ágil y envolvente de la autora. El lector puede respirar el ambiente africano nada más bajarse del avión en el que viaja nuestra joven protagonista, uno se siente en Tanganica desde el minuto uno hasta que cierra el libro. Se nos describe con precisión el lugar, cómo se instalaron los blancos del gobierno británico, cómo se relacionaban con los negros, la fantástica labor llevada a cabo por los misioneros y monjas de distintas religiones, la vida en una misión… Sentimos cómo la belleza de los paisajes en los que transcurre nuestra historia consigue traspasar las propias páginas del libro y hacernos desear poder disfrutar algún día en primera persona, de un espectáculo tan impresionante.

Para finalizar, ya sólo me queda invitaros a pasar unos días en esta exótica tierra para vivir una historia de fácil lectura y que resulta muy entretenida, una historia en la que hay que saber ir más allá de lo evidente para profundizar en el verdadero mensaje de evolución y crecimiento personal que se pretende trasmitir a través de las páginas de esta novela.

De la misma autora podéis leer  "La reina de la lluvia"





sábado, 1 de noviembre de 2014

LOS PASOS QUE NOS SEPARAN

                "Los pasos que nos separan" de Marian Izaguirre

Todavía recuerdo lo reconfortante que fue para mí la lectura de "La vida cuando era nuestra" de esta misma autora. La novela llegó a mí en el momento ideal para que ese libro y yo nos encontráramos, por ello, además de por ser una excelente novela, se convirtió en una lectura de lo más especial.

Tenía muchas ganas de leer lo nuevo de Marian Izaguirre, y una vez más ha conseguido que saboree páginas y páginas de buena literatura.

En esta ocasión, la autora nos presenta una novela en la que encontramos dos líneas temporales que tienen como nexo de unión al personaje de Salvador.

La primera línea temporal nos lleva a Trieste, en los años 20. La ciudad ese día está siendo azotada por la bora, un típico viento de la región, pero también está siendo azotada por los nuevos aires fascistas que empiezan a instalarse en el corazón de muchos de sus ciudadanos.

Salvador es un joven escultor español que se encuentra en la ciudad italiana trabajando como ayudante del gran maestro Spalic. Esa tarde, va a conocer a la que será el amor de su vida : Edita. Edita es eslava, dulce y hermosa, y está casada... y tiene una niña pequeñita...y no es feliz... El amor que surge entre ellos, la necesidad de estar juntos, de amarse, de poseerse, les dará fuerzas para luchar contra todos los obstáculos que la vida ha decidido poner en su camino para evitar que estén juntos...

Con prosa puramente poética, la autora en este hilo temporal nos hace partícipes de la historia de amor de Salvador y Edita, nos cuenta todo lo que tuvieron que hacer, todo lo que tuvieron que sacrificar para no tener que separarse, tal y como sus corazones les exigían...

También en la parte que trascurre en los años 20 viviremos los cambios políticos que estaba viviendo la Italia de la época, con la llegada de Mussolini y sus camisas negras, veremos cómo sus partidarios en Trieste despreciaban a todos los que no fueran de origen italiano y los altercados y atentados que se producían y vivían en las calles para conseguir echarlos de la ciudad.

Además, siendo como es Italia cuna del arte, la autora también ha querido dejar la esencia de ello en estas páginas: hacer escultor al personaje principal, me parece que ha sido un guiño de lo más acertado para que la importancia artística del lugar en el que trascurren los hechos, pudiera respirarse y empaparnos en cada párrafo de esta historia. La ambientación que rodea los encuentros de Salvador y Edita también es extraordinaria, y logra trasportarnos a las calles de la ciudad italiana en aquellos días, una ambientación en la que el arte, estará presente la mayor parte de las veces, como es lógico al encontrarnos en el lugar en el que estamos; las conversaciones de Salvador que giran en torno al arte tanto con su maestro, como con Edita, como con las personas que realizan encargos, también ayudan a que la localización elegida para la historia sea más que perfecta.

La otra línea temporal nos lleva a España, a finales de los años 70... Aquí conocemos a Marina, tiene 20 años, y como muchos jóvenes de aquella época, en la que se acababa de salir de una dictadura en la que todo estaba prohibido, lleva una vida desfasada en la que las fiestas, las drogas y el sexo son la tónica de su día a día: la vía de escape que muchos encontraron para romper con todo lo anterior, para olvidar los años tan duros en los que nadie conocía el significado de la palabra libertad, y que ahora muchos de ellos, han convertido en libertinaje.

Marina, después de unas vacaciones locas en Menorca, se ha quedado embarazada. No tiene ni idea de quién es el padre. No sabe qué hacer. No tiene dinero para ir a Londres a abortar, no tiene a nadie en quién poder apoyarse, en quien confiar y que la ayude a salir del grandísimo lío en el que se ha metido. Como se entere su familia la matan... Necesita dinero urgentemente...

Marina coge la página de ofertas de empleo del periódico. Salvador, nuestro Salvador de Trieste, vive en Barcelona, tiene ya 80 años, y acaba de poner un anuncio buscando un estudiante con idiomas que le haga de acompañante en un viaje que está a punto de comenzar. Marina es estudiante, habla inglés y necesita el dinero.

El destino ha unido a nuestros dos protagonistas que se embarcarán en un viaje no solo a través de varias ciudades europeas, se embarcarán en un viaje hacia el interior de ellos mismos, una experiencia de vida que les llevará a reflexionar sobre los errores que han cometido, sobre los sentimientos de culpa que les atormentan, sobre la necesidad de encontrar un perdón que les sosiegue el alma, sobre las elecciones que todos tenemos que tomar a lo largo de nuestra existencia y la forma en la que repercuten en nuestro futuro...

Porque la clave de este libro son las elecciones, es con lo que me quedo; la suerte que muchos tenemos de poder elegir, aunque no siempre tomemos la decisión correcta y nos lleve a pensar en muchas ocasiones qué habría sido de nuestras vidas si nos hubiéramos inclinado por la otra opción...

En este segundo hilo temporal, la prosa de la autora se vuelve mucho más reflexiva, se llena de buenos diálogos entre nuestra pareja protagonista, de buenas citas para anotar... Me ha encantado la relación que se establece entre Salvador y Marina, la química entre ellos me ha llegado mucho más que la química entre Salvador y Edita. Me gusta el bien que se hacen el uno al otro, lo mucho que necesitaban encontrarse, el uno para acabar una vida, la otra para comenzarla.

Como decía al principio estamos ante literatura de la buena, eso lo respiramos, lo percibimos nada más comenzar el libro. El estilo de Marian Izaguirre es exquisito, delicioso, es poesía pura. Cada párrafo de la novela está escrito con una sensibilidad tan genuina, tan auténtica, que es inevitable que la forma en la que la autora cuenta las cosas tenga que valorarse tanto o más que lo que cuenta.

Ya sólo me queda invitaros a que os dejéis envolver y azotar por el soplo de la bora tan típica de Trieste, que con sutileza os embarcará en una historia de lo más especial, la historia de Salvador y Edita, la historia de Salvador y Marina. Una historia de elecciones, una historia de amor, una historia sobre los obstáculos que la vida disfruta poniendo en nuestro camino, para observarnos y ver cómo nos las apañamos para seguir adelante...un pulso entre ella y nosotros del que no siempre es fácil salir triunfantes.




jueves, 30 de octubre de 2014

CAUSAS NATURALES

                    "Causas naturales" de James Oswald

Con el brutal asesinato de un destacado hombre de la ciudad de Edimburgo, arranca la novela que os comento hoy.

Estando fuera de servicio, el recién nombrado inspector de Policía Tony McLean, ve el dispositivo de emergencias de la policía activado en la casa de un conocido anciano de la comunidad: la científica, las sirenas encendidas, las entradas cuestionadas por los agentes...todo le hace sospechar que algo realmente grave ha tenido que suceder... Decide entrar a comprobarlo, y se encuentra con una escena de lo más sangrienta y siniestra. Sin embargo, el encargado de la investigación en ese momento, le hace ver que ese no es su caso y le invita a abandonar la casa con la misma rapidez con la que ha entrado en ella...

Lo que menos se esperaba McLean, era que el próximo caso del que le tocaría ocuparse, sería mucho más atroz que el que acababa de presenciar; tras la llamada de un constructor que se encargaba de las obras de restauración de una prestigiosa mansión de la zona,  McLean acude al lugar de los hechos para ver lo que han encontrado y qué es lo que ha alarmado tanto a los obreros. Cuando lo ve con sus propios ojos, no puede evitar que se le encoja el alma : Se trata del cuerpo de una joven crucificada en el suelo, abierta en canal y sin ninguna de sus vísceras en el interior. El cadáver ha aparecido en el sótano, en una especie de habitación oculta que había sido sellada a conciencia, y la escena del crimen hace pensar, que algún tipo de ritual satánico ha sido practicado con la pobre mujer. A McLean le encantaría encontrar al salvaje que ha cometido una asesinato tan espeluznante, sin embargo no lo va a tener nada fácil, la joven lleva muerta por lo menos sesenta años...

Estos dos cadáveres serán los primeros de una larga lista que irá aumentando a medida que avanzamos en nuestra lectura. Una serie de asesinatos en los que lo macabro y lo sangriento parecen ser el denominador común, en los que McLean y su equipo tendrán que encontrar no sólo al asesino, sino también, y lo más complicado, intentar descubrir qué es lo que los une, qué pueden tener en común para que el asesino los haya elegido para perpetrar tales barbaridades.

Estamos ante una novela negra por la brutalidad de los crímenes que nos vamos a encontrar, pero también ante una novela policíaca que cumple el patrón clásico de descubrimiento de los cadáveres, investigación minuciosa, hallazgo de evidencias que ayudan a atar cabos y finalmente, resolución del caso. Un patrón que entre los que disfrutamos del género funciona muy bien, nos gusta, nos engancha y no nos cansamos de leer novelas basadas en este esquema.

Me ha gustado mucho el Inspector protagonista; es el típico tipo que cae bien por la naturalidad que desprende su personaje; es un tipo normal, cercano, buen amigo de sus amigos, mejor nieto y apasionado de su profesión. Con un pasado marcado por diversas tragedias, no se nos presenta como un ser gris ni demasiado deprimido, por eso es tan fácil empatizar con él desde el primer momento. Los personajes secundarios que encontramos en la novela también están muy bien perfilados y por supuesto ayudan a que el resultado final de la novela sea tan bueno : desde el forense Angus Cadwallader, hasta el joven, astuto y eficaz agente MacBride que acaba de ingresar en el cuerpo y que contrasta claramente con el veterano sargento Bob el Cascarabias, entrañable a pesar del mote que le han puesto sus compañeros.

Otro punto positivo a destacar, es lo bien que aparece reflejado en la novela la función de los diversos especialistas que se ven involucrados en los casos policiales cuando es cometido un asesinato. También me ha gustado la forma en la que se describe el ambiente en la comisaría, las relaciones entre los compañeros, los superiores, los distintos cuerpos especiales y ver cómo se comportan en los afterwork cuando están fuera de servicio. La novela nos proporciona una visión clara, completa y cercana de lo que puede ser la vida de un típico inspector de policía en Escocia, es una estampa real y creíble, lo que hace que la novela se lea con mucha facilidad.

Como puntos negativos tengo que decir que algunos de los cabos los pude atar antes de que se destaparan en el libro, y aunque no fui capaz de levantar todo el petate, sí que no me encontré con el factor sorpresa que me gusta saborear en los capítulos finales de este tipo de historias.


Así que, si no os asustan las brutales descripciones de asesinatos que encontraréis en esta novela, sólo me queda animaros a disfrutar de esta primera entrega de lo que es ya una saga de cuatro libros publicados hasta el momento en Escocia con gran éxito entre el público. Presente y pasado, rituales satánicos, ocultismo, nombres célebres de la comunidad, asesinatos en serie... todo ocurriendo a la vez bajo la atenta mirada de mi ya querido inspector Mc Lean, que espero que en la siguiente novela sea mucho más rápido que yo a la hora de resolver el, espero, complicado caso que venga a presentarme.


miércoles, 22 de octubre de 2014

LOS CAMINOS DEL MAR

                 "Los caminos del mar" de Magdalena Albero Andrés

Atenas, año 286 a.C. La joven Irene tiene 15 años , y cuando no era más que una niña, perdió a su madre y a sus hermanos a causa de la peste. Desde aquel momento, quedaron solos su padre, Kleón, y ella, y Kleón decidió romper las tradiciones de aquellos tiempos, que relegaban a un segundo plano a la mujer en cuanto a educación se refiere, y crió a su hija fomentando en ella el interés por la cultura y el saber, por lo que Irene se ha convertido en una mujer culta, inteligente y con la misma preparación que cualquier hombre de la época pudiera tener.

Desgraciadamente, Irene tendrá que enfrentarse a un nuevo duro golpe que la vida le tiene preparado. Debido a los cambios políticos que está viviendo el país, Kleón será acusado injustamente de traición y será enviado a la cárcel. Preocupado por el futuro y el bienestar de su hija, Kleón encomienda a su familiar y gran amigo Herófilo, el cuidado de Irene hasta que él pueda salir de prisión y solucionar los problemas en los que ahora se ha visto involucrado.
Herófilo de Calcedonia, es un gran médico y maestro que vive en la actualidad en Alejandría junto a su amada esposa Caledonia. Comenzará así el primer viaje de Irene, que se verá obliga a abandonar su ciudad natal para comenzar una nueva etapa en la lejana ciudad egipcia junto al gran Herófilo, quien, con total dedicación, continuará la labor de aprendizaje que había iniciado su padre.

Sin embargo, el destino querrá que antes de llegar a su destino final en Alejandría, Herófilo, su discípulo Linos e Irene, tengan que pasar, en contra de su voluntad, una larga temporada en la isla de Creta. Será en esta isla donde Irene comience a ver de cerca cada día el trabajo médico realizado por Herófilo y por Linos, y poco a poco se dará cuenta de lo interesante y apasionante que es la medicina, y será en ese momento cuando se despierten en ella las ansias por aprender una ciencia que en aquellos días estaba completamente prohibida a las mujeres.

Comienza entonces en Creta su formación como médico al lado de uno de los más grandes de la época, formación que continuará en la Escuela de Medicina de Alejandría, donde Herófilo tendrá serios problemas por permitir que una mujer pretenda ponerse a la altura de los hombres.

El lector acompañará a Irene día a día, y será testigo directo tanto de la evolución interior que experimentará nuestra protagonista como del duro camino que tendrá que seguir para lograr convertirse en médico. Viviremos con ella su primer amor, su primera pasión, sus éxitos, sus fracasos...pero sobre todo veremos cómo Irene sale airosa de cada golpe que le propina la vida, cómo lucha por sus convicciones y por conseguir abrirse un hueco en un mundo en el que los hombres eran los únicos que podían llevar la voz cantante.

Uno de los mejores puntos que tiene la novela es la cuidada ambientación en la que está recreada nuestra historia. La autora logra desde el primer momento trasladarnos a la Grecia y a la Alejandría de aquella época, se ve que ha hecho un minucioso trabajo de documentación para hacernos partícipes de las costumbres y el estilo de vida que existía en aquellos tiempos.

Me ha gustado mucho que Ptolomeo I , rey de Egipto, aparezca en la novela codeándose con otros personajes reales como Herófilo de Calcedonia pero también con los personajes ficticios que protagonizan esta novela. En el libro queda perfectamente reflejado el interés que Ptolomeo tenía por convertir la ciudad de Alejandría en uno de los centros culturales y económicos más importantes del Mundo Antiguo, y así presenciamos las obras de construcción del famoso faro, los inicios de su Biblioteca, la importancia que se le daba al arte y a los estudios en el Museo, y también el floreciente comercio que se vivía en su puerto. Ptolomeo I y su esposa eran unos eruditos, y durante su gobierno se esforzaron por trasmitir la importancia de cultivar el saber entre sus súbditos, y así lo respiramos en las páginas de nuestra novela.

Otro personaje que tengo que mencionar pues fue uno de mis favoritos es la hetaira Areté, a quien Irene conoce en uno de sus viajes y que se convertirá en una gran amiga. Encontré en Areté muchas de las cualidades que me habría gustado ver en la protagonista; para mí Areté representa la fuerza, la valentía, la inteligencia...Me gusta que en aquellos días las mujeres que no se conformaban con casarse y ser relegadas a un segundo plano, prefirieran convertirse en hetairas (mujeres independientes, cultas, libres que ejercían la prostitución en la antigüedad), para al menos poder vivir la vida como ellas querían y no siendo anuladas y sometidas a la voluntad de un marido, que era lo que tenían que hacer la mayoría en aquella época.

Como puntos negativos tengo que mencionar principalmente la monotonía de la narrativa de la autora, que a pesar de tener una prosa sencilla,clara y sin artificios, no logra trasmitir sensibilidad ni emocionar como debería... A mí no ha conseguido hacerme vivir la historia en primera persona, que es como me gusta vivir este tipo de historias, he vivido este libro como una mera espectadora, una espectadora que veía la sucesión de los acontecimientos de manera lineal, sin vuelcos en el corazón, sin conseguir que se erizara el vello de la piel, sin intensidad en las partes que así lo requerían... La escritora tenía una muy buena historia, pues a mí me ha parecido la mar de interesante, sin embargo no ha sabido contárnosla con la fuerza que podría haberlo hecho. La figura de Irene no se ha explotado al máximo, se le podría haber sacado mucho más partido y a veces  el desarrollo de los acontecimiento en vez de fluir de manera más natural, resultaba forzado y como metido con calzador. La sorpresa me la he llevado cuando he leído las últimas páginas que forman el epílogo de la novela, ya que en esta parte final de apenas ocho páginas, la autora dota a cada párrafo de una gran carga emotiva y muchísima sensibilidad, y al terminar el libro sólo pude preguntarme que por qué no habría hecho lo mismo en el resto de la novela.


Así que, si queréis sumergiros en el fascinante mundo antiguo pasando unos días por tierras helenas y egipcias, asistiendo a los primeros pasos dados por la ciencia médica y la cirugía, escuchando a grandes sabios, maestros y filósofos hablar sobre la vida y lo que realmente importa, siendo testigo de la lucha que algunas mujeres comenzaron ya hace cientos y cientos de siglos por conseguir una igualdad que tanto se ha tardado en conseguir y por la que todavía se sigue luchando...no dudéis en adentraros en "Los caminos del mar" para acompañar a Irene en su apasionante aventura por la vida.


lunes, 13 de octubre de 2014

UNA CASA EN THORNWOOD

                      “Una casa en Thornwood” de Anna Romer

No sé si os pasa lo mismo que a mí, pero yo es ver en un argumento las palabras “casa abandonada”, “terrible secreto del pasado”, “saga familiar” y “muerte en extrañas circunstancias” que tengo que anteponer sí o sí, esa lectura a todas las que esperan en mi mesilla de noche; son términos que funcionan como un imán para mí, pues este tipo de historias suele tener muchos de los ingredientes que hacen que una lectura sea de lo más adictiva y entretenida: misterio, amor, algún asesinato sin resolver, el partir de cero en una nueva vida… Siempre me han resultado lecturas de lo más agradables y la que hoy os traigo, os adelanto ya, que también es una buena historia de las que no decepcionan.

La protagonista de hoy es la joven australiana Audrey, que vive en Melbourne con su hija Bronwyn de 11 años. El padre de Bronwyn acaba de suicidarse y a pesar de que ya estaba casado con otra mujer, Audrey no puede evitar sentirse verdaderamente afectada por haber perdido al hombre con el que compartió su vida durante casi 8 años. Todo lo que gira en torno a la muerte de Tony está rodeado de un halo de misterio, de cabos sin atar, nadie se explica lo que ha podido conducir a un hombre como él a terminar con su vida…

Pero Tony antes de morir, sí que pensó en su hija y en que no le faltara de nada. Es por eso que, en herencia, le deja una imponente casa de campo en Queensland, Thornwood House, una casa y unas raíces de las que Audrey jamás había oído hablar y que serán solamente el principio del descubrimiento de la intensa historia en la que se vio envuelta toda la familia de su exmarido.

Tras las indecisiones iniciales que acompañan a todo gran cambio vital, finalmente Audrey y Bron deciden romper con todo y mudarse para comenzar una nueva vida en la tranquila Queensland, tan diferente a todo lo que estaban acostumbradas hasta el momento.

Durante las tareas de limpieza y restauración de la casa, Audrey encuentra primero una foto antigua de Samuel Riordan, del que posteriormente averiguará que era el abuelo de Tony y del que todo el pueblo dice y piensa que había asesinado a la abuela de su exmarido, Aylish. Será el destino el que quiera que encuentre unas cartas escritas por Aylish, unas cartas en las que se cuenta la apasionada historia de amor que hubo entre Samuel y ella… Mirando la foto de Samuel, y tras leer las viejas misivas encontradas, Audrey tiene el presentimiento de que es imposible que Samuel hubiera asesinado a la mujer que tanto amaba… Es así como decide ponerse a hurgar en el pasado, intentando descubrir quién y por qué decidió acabar con la vida de la joven Aylish tanto tiempo atrás… Lo que menos imaginaba Audrey, es que este asesinato no fue el único que ha habido en la familia de su exmarido, y una vez que se mete en la guarida del lobo para destapar toda la verdad ya no podrá salir de allí sin una respuesta… Está dispuesta a todo para conseguirlo, para limpiar el nombre de Samuel y sobre todo para poder entender qué es lo que llevó a Tony a decidir quitarse la vida cuando estaba tan lleno de ella.

Como comentaba al principio, estamos ante una de esas historias que conmigo suelen ser un acierto seguro, pues me encantan los asesinatos, los secretos familiares, los misterios que encierran las casas abandonadas y ser testigo del comienzo de una nueva historia de amor, especialmente protagonizada por personajes que han sufrido de este mal en el pasado y que son reacios a enamorarse de nuevo… Todos estos elementos los encontraréis en la novela de hoy, así como una saga familiar llena de asesinatos, celos y secretos cuya trama está perfectamente hilvanada y con una resolución de todos los casos magníficamente cerrada y explicada.

Los principales protagonistas de la novela son Audrey y su hija Bron en el presente. Audrey en primera persona nos hace partícipes de todo lo que siente, de todo lo que la atormenta tanto de su pasado como de su nueva vida. Me gusta la relación que existe entre madre e hija, en la que la pequeña es el típico ejemplo de personaje que tiene que madurar mucho antes de tiempo por las duras circunstancias que le han tocado vivir. Bron es una chica lista, resuelta, decidida… que no puede evitar a veces comportarse como la niña de 11 años que todavía es, aunque a nuestros ojos muchas veces aparente mucha más edad. Audrey y Bron, irán relacionándose poco a poco con los demás vecinos del pueblo, vecinos que conocieron y quisieron mucho a Tony y que poquito a poco irán revelando los motivos que hicieron que Tony ocultara su pasado como lo hizo hasta el día de su muerte.

No logré conectar con Audrey como me hubiera gustado; no me cayó mal ni mucho menos, pero no fue capaz de hacerme sentir la historia desde dentro, no me metió en su piel, sólo fue capaz de contármela y por eso me sentí demasiado alejada de ella.

La autora alterna la línea temporal del presente con el pasado a lo largo de toda la novela, para que entendamos lo que ocurrió y por qué ocurrió de la manera en que lo hizo. Para transportarnos al pasado, la autora utiliza fotos, cartas y viejos diarios que Audrey va encontrando a medida que avanza su investigación, y todos estos objetos logran dotar a la historia de una gran carga de romanticismo y nostalgia que consiguen hacer que esta parte de la novela sea de lo más especial por la melancólica forma en la que conseguimos viajar en el tiempo .

Lo que menos me gustó del libro, especialmente en la primera parte de la novela, es el exagerado uso de la descripción que hace la autora. Su estilo es demasiado detallista, minucioso de más y hay numerosos párrafos que sólo aportan páginas y espacio a la novela, sin ser para nada relevantes en lo que es el argumento del libro. A mí la narrativa tan descriptiva me aburre, sobre todo cuando no es en absoluto necesaria y lo único que consigue es ralentizar el ritmo de la novela.

Creo que la autora tenía una fantástica historia que contar, muy bien tramada y con un gran desenlace, por lo que no considero que necesitara haberle aumentado el número de páginas parándose con tanto detalle a describir la flora, fauna, color del cielo y olor del aire… A medida que avanzamos en la historia el ritmo va en aumento puesto que la descripción va disminuyendo, y en la parte final ya se centra completamente en la resolución de los asesinatos y ahí sí que consigue atraparnos y que no podamos parar de leer.


Ya sólo me queda invitaros a hacer las maletas e instalaros durante unos días en esta imponente casa construida en tierras australianas que como toda casa que se precie, tiene también nombre propio, Thornwood House. Estoy segura que a pesar del excesivo detallismo en la narrativa, esta historia logrará atraparos con sus misterios, sus secretos y sus asesinatos, así que instalaos, poneos cómodos y preparaos a disfrutar de una buena historia que no podréis parar de leer hasta que toda la verdad de la familia Riordan haya salido a la luz. Feliz estancia en la casa Thornwood!


domingo, 5 de octubre de 2014

LA ARTESANA DEL VIDRIO

               “La artesana del vidrio” de Petra Durst-Benning

En 1890, tras la muerte del viudo Joost Steinmann, un soplador de vidrio del pequeño pueblo de Lauscha en Alemania, sus tres hijas se quedan totalmente desamparadas al no contar con ahorros ni un oficio con el que poder salir adelante.

Las jóvenes hermanas Steinmann, Johanna, Ruth y Marie, tienen “la suerte”, de que un vecino cuyo taller de vidrio es uno de los más prósperos del lugar, las contrate como obreras, eso sí, a cambio de una jornada de interminables horas de trabajo y un salario completamente ridículo en comparación con la labor que desempeñan.

El lector conoce a las hermanas la misma mañana de la muerte de su padre, y en poco tiempo, podrá comprobar lo diferentes que son entre sí por muy unidas que estén entre ellas.

Johanna es la hermana mayor y actúa como tal. Es una joven independiente, valiente y luchadora, que no soporta tener que pedir ayuda y menos que se la infravalore por ser mujer. Uno de los rasgos más significativos de su carácter es su impetuosidad, especialmente cuando habla, y la poca mano izquierda que tiene para no hablar de más o contestar en los momentos menos oportunos… El no poder mantener la boca cerrada ante los abusos de su nuevo patrón, hará que sea despedida de su puesto y se tenga que buscar la vida en Sonneberg, la ciudad más próxima al pequeño pueblo de Lauscha, en donde la mayoría de las transacciones comerciales de la selva turinginia alemana son realizadas. Allí, por primera vez Johanna podrá desplegar sus alas y saborear esa libertad e independencia con la que siempre soñó, así como aprender el oficio de asistente de un intermediario comercial, para el que pronto verá que tiene muchas aptitudes. Sin embargo, a veces nuestras ansias de libertad no se ven realizadas por irnos lejos del hogar, y Johanna no tardará en darse cuenta de ello…

Ruth, es la hermana mediana, y se nos presenta como la más romántica y soñadora de las tres; también como la más superficial y a la que parece que encontrar el príncipe azul con el que siempre ha soñado es su máximo objetivo en la vida. No obstante, a pesar de las triviales aspiraciones vitales que tiene al principio, el personaje de Ruth será el que más evolucione a lo largo de la novela, el que tome las decisiones más adelantadas para los tiempos que le tocó vivir, y la que actúe con tanta inteligencia y astucia para los negocios como la que más de sus hermanas. Ha sido el personaje que finalmente me ha convencido más de los tres por la manera en que decide tomar las riendas de su vida.

Marie, la pequeña, es la más introvertida y la que lleva en la sangre toda la vena artística de la familia. También nos sorprenderá por la audacia que demuestra al ponerse al frente de un tubo para soplar vidrio ella sola, y aprender a utilizarlo de manera autodidacta para poder llevar a cabo todas las creaciones que pasan por su mente a lo largo del día. Marie será la pieza clave para que las hermanas Steinmann salgan adelante por ellas mismas, rompiendo todos los convencionalismos de la época en la que las mujeres dependían de los hombres absolutamente para todo.

Es así como, tres mujeres, consiguen sacar adelante un taller de vidrio creando adornos para los árboles de Navidad, gracias al indiscutible talento artístico de la pequeña Marie. Seremos testigos a través de las páginas de este libro, de cómo comenzaron a confeccionarse estas primeras bolas decoradas en vidrio que causaron un auténtico furor primero en Norteamérica y progresivamente a lo largo del mundo, una tradición que como todos sabemos, continúa todavía vigente en nuestros días, aunque se haya perdido toda la parte artesanal en la creación de las mismas.

Desde que empecé a leer la novela, y por supuesto, salvando las distancias, no pude dejar de pensar en “Mujercitas”, la fantástica novela de Louise May Alcott y uno de mis libros favoritos de la infancia. El hecho de estar protagonizado por tres hermanas, tan diferentes entre sí pero tan unidas, recordándome incluso Johanna a Jo, por su temperamento y personalidad arrolladora, la pequeña Marie a la dulce e introvertida Beth, y Ruth por supuesto a la coqueta Amy. También el personaje de Peter, un íntimo amigo de la familia Steinmann y vecino de toda la vida, me hizo pensar en el joven Laurei, siempre fiel y enamorado hasta las trancas de Jo, a pesar de los desplantes que ésta le hace a lo largo de su vida. El amor que demuestra Peter por Johanna también evoca la relación de estos dos personajes de “Mujercitas”. La época en que transcurre la historia también es parecida, 1860 aproximadamente en el clásico de Alcott y finales del siglo XIX en la novela que nos ocupa hoy, por lo que tanto las ropa como costumbres en ambas novelas son también muy parecidas.

La novela me ha resultado entretenida, pero la verdad es que cuando decidí leerla pensé que me iba a gustar muchísimo más y no ha sido así. El estilo y la narrativa de la autora me resultaron demasiado simples, y la historia tampoco me atrapó como para no dejar el libro.

Me habría gustado que la ambientación de la novela hubiera sido más detallada, especialmente las explicaciones sobre los talleres de vidrio y la técnica del soplado que en mi opinión tendrían que haber sido más explícitas, para que el lector pudiera valorar y entender mejor esta complicada técnica artesanal.

Lo mejor del libro son los personajes que nos encontramos en él, especialmente las hermanas protagonistas a las que sí me gustó conocer y de las que admiro profundamente la forma en la que lucharon contra los convencionalismos de su época para llevar a cabo sus sueños y salir adelante en la vida por ellas mismas. 

Por supuesto, también me encantó leer sobre el origen de los adornos navideños, que es un hecho que desconocía totalmente, y también tengo que decir que aprender sobre cómo se realizaban las transacciones comerciales en los negocios de los intermediarios también fue un punto de lo más interesante.


Así que os invito a conocer la historia de estas tres hermanas que con gran valor decidieron a finales del siglo XIX poner en marcha un taller de vidrio en el que creaban preciosos adornos para el árbol de Navidad. Una historia sencilla y entretenida con toques de “Mujercitas” que trata un tema que todavía no está demasiado explotado y que es lo que consigue que el argumento resulte tan atractivo.


domingo, 28 de septiembre de 2014

LA HOGUERA DEL ODIO

                        “La hoguera del odio” de María Barbancho

Al volver del funeral de sus abuelos, que acaban de fallecer trágicamente en un accidente de coche, a la joven abogada judía Nehira Fischer, le hacen entrega de una maleta que perteneció a su abuela, y que encierra un gran tesoro: la emocionante historia de su familia, la familia Von Fischer…

Al abrir esta maleta, comenzamos un viaje hacia el pasado en el que llegamos a Alemania, al año en el que acabó la I Guerra Mundial, ya que la autora necesita presentarnos los hechos que propiciaron que en este país germinara un movimiento tan espeluznante y aberrante como fue el nazismo.

Tras una breve, concisa y clara introducción de lo que supuso para el país germano el final de la contienda, nos adentramos ya de pleno en la historia que será el eje central de nuestra novela : estamos en el año 1933 y el joven médico Christian von Fischer, perteneciente a una familia estrechamente vinculada al partido nazi (del que Christian reniega completamente) y la joven judía Moria Fresser, están a punto de conocerse y de comenzar a vivir una historia de amor tan apasionante, tan auténtica, tan intensa…que es difícil describirla con palabras, aunque al leerla, sí que somos capaces de impregnarnos del altísimo nivel de sentimientos que une a nuestra pareja protagonista…

Y con esta preciosa historia de amor como telón de fondo, la autora con un minucioso y excelente rigor histórico, nos hace un perfecto retrato de los horribles acontecimientos que tuvieron lugar en Alemania a causa de Hitler, sus partidarios y el abominable movimiento llamado nazismo que se convirtió en el más vergonzoso y lamentable episodio histórico que hemos vivido en el siglo XX.

Es así como revivimos con una narrativa y un ritmo tan visual que parece cinematográfico, todos y cada uno de los acontecimientos tan conocidos ya por todos, todos los hechos que tuvieron lugar antes, durante y tras la II Guerra Mundial aparecen en el libro con fechas y lugares exactos en los que ocurrieron, introducidos de manera magistral en la ficción histórica que funciona como hilo argumental de la novela : la Noche de los cristales rotos, la deportación de los judíos alemanes a los guettos de Polonia, los campos de concentración, el desembarco de Normandía, los campos de refugiados tras la guerra, el éxodo de los judíos hacia Israel… son sólo algunos ejemplos de todos los que figuran en el libro, y os garantizo que a través de estas páginas, se puede aprender de una manera tan rigurosa como amena, la historia de Alemania en los años que van desde principios de la década de los 1930 hasta finales de la década de 1940 y, muy especialmente, todo lo relacionado y vivido por los judíos.

Las familias ficticias protagonistas de nuestra historia, los Von Fischer y los Fresser, se codean y relacionan de manera natural con los personajes históricos que aparecen en el libro (Himmler, Mengele, Goebbels, Hitler…)

La creación de los personajes tanto protagonistas como secundarios que encontramos en esta novela, es tan exquisita y magistral como la documentación histórica que está patente a lo largo de todo el libro. Christian, Moria, sus amigos, sus padres, sus enemigos… son tan reales, tan cercanos, tan malvados los malos… que consiguen trasportarnos a través de las páginas en el tiempo y hacernos vivir la historia como si la estuviéramos sintiendo en nuestra propia piel.

La intensidad y la carga emotiva de la historia que encierran las páginas de esta novela logran llegarnos al alma: las aberraciones cometidas por el régimen de Hitler, la maldad de sus seguidores, el sufrimiento vivido por millones de inocentes, víctimas de un exterminio sin sentido, la bondad de muchos alemanes que intentaban ayudar clandestinamente a los judíos, la lucha por sobrevivir de los perseguidos, los pequeños logros que sabían a grandes victorias en los campos de concentración… Todo lo vivimos con el corazón en un puño, con lágrimas en los ojos por ser otra vez testigos directos de la crueldad y de la locura que unos fanáticos lograron sembrar en un país de una manera que, para muchos todavía nos resulta inexplicable.

Y paralela a la “verdadera historia”, vivimos con Moria y Christian una gran historia de amor, salpicada de importantes y sorprendentes secretos familiares que nos mantendrán realmente intrigados durante gran parte de la novela: asesinatos,vejaciones, traiciones, venganzas,redenciones...pero también una historia en la que disfrutaremos de la importancia de los verdaderos amigos, de su apoyo, de su lealtad, de su lucha, de su tesón, de su ayuda en todo momento, sobre todo en los peores momentos… Una historia en la que el amor es capaz de sobrevivir a todo y a todos, un amor que es más fuerte que el odio y que la muerte y que dará fuerzas a nuestros protagonistas para luchar con uñas y dientes hasta el final…La novela deja constancia por activa y por pasiva de que el amor no entiende ni de apellidos, ni de religiones, ni de razas, ni de sexos... vive y deja vivir, ese debe ser el leitmotiv de nuestras vidas.

Nunca me canso de leer sobre los judíos y la II Guerra Mundial, como siempre digo, creo que cada vez que revivo la historia gracias a un buen libro, hago mi homenaje particular a todos los que sufrieron y fueron víctimas de un hecho histórico tan atroz; mientras sigamos leyendo sobre ellos, recordándolos, a los que murieron, a los que sobrevivieron, a los héroes anónimos que ayudaron a salvar vidas jugándose las suyas propias… mientras los mantengamos vivos en nuestro recuerdo, les estaremos rindiendo nuestro particular homenaje, y también teniendo muy presente lo que una vez ,desgraciadamente, sucedió en un país europeo de manera casi inexplicable, para que nunca, nunca más, nada parecido vuelva a ocurrir en ningún lugar del mundo…

Así que, si ya habéis leído mucho sobre judíos y nazis, os garantizo que esta novela, a pesar de que los acontecimientos históricos por ser los que son van a ser los mismos, no es una novela más sobre el tema…Esta novela es especial por la maravillosa historia de amor que sirve para contar un episodio histórico espeluznante y desgarrador, por la sensibilidad con la que se nos cuentan unos hechos que llegan al alma, por la manera excepcional con la que personajes principales y secundarios han sido creados, por la magistral documentación que la autora aporta a lo largo de toda la novela de una forma amena y natural, y por contarlo todo con una narrativa tan ágil y tan dinámica que nos hacen devorar el libro a pesar de sus 700 páginas. Y si todavía no habéis leído mucho sobre el tema, y queréis ahondar, aprender y vivir en primera persona los devastadores acontecimientos que asolaron la Alemania de 1933 a 1949, con este libro, os empaparéis de historia, pero también de una fabulosa historia que se quedará en vuestro recuerdo para siempre.


Moria, Christian, Lea, Biel, Keren, Egbert, Demian, Adriel, Dieter… me ha encantado conoceros, a todos y cada uno de vosotros, y acompañaros día tras día en esta terrible aventura que os tocó vivir; me alegra que vuestra historia no haya terminado en esta novela, y saber que a muchos de vosotros voy a volver a encontraros en la continuación de esta “hoguera de odio” que incendió tantos corazones.


jueves, 18 de septiembre de 2014

NO NOS DEJAN SER NIÑOS

                        “No nos dejan ser niños” de Pere Cervantes

La agente de policía María Médem, acaba de incorporarse hace relativamente poco tiempo a su puesto de trabajo tras haber sido madre y haber finalizado su baja maternal. El hecho de tener un bebé y haber solicitado un mejor horario para poder atenderlo de la mejor manera posible, ha tenido como consecuencia para ella, tener que verse relegada a un puesto en la oficina de denuncias, donde no puede disfrutar de su trabajo como verdaderamente le gustaría y donde tampoco puede lucir su excelente preparación ni su excelente profesionalidad como miembro del grupo de homicidios…María está sufriendo en sus propias carnes por primera vez, la dura realidad de la llamada conciliación familiar: ¿cómo poder seguir disfrutando y trabajando de policía al cien por cien sin que las atenciones a su pequeño se vean perjudicadas?

Sin embargo, su trayectoria profesional, será determinante para ponerla de nuevo al frente de un par de casos de homicidio que acaban de tener lugar en Menorca y que están perturbando seriamente la tranquilidad que suele reinar en la isla: dos mujeres de unos 60 años han sido asesinadas en sus domicilios y el hecho de haber encontrado en ambas casas pistas similares y un mismo patrón, hacen concluir que nos enfrentamos a un mismo asesino. En las dos casas podía respirarse un fuerte olor a hierbabuena cuando se encontraron los cadáveres, las dos casas había sido limpiadas en profundidad, todo estaba impecable y reluciente cuando se descubrieron los asesinatos, y una canción de Raphael , que había sido puesta en el ordenador por el asesino durante los crímenes, servía como sintonía de la dramática escena de muerte con la que se encontraba la persona que hallaba el cadáver…

Ante la ineptitud de los jóvenes policías que se encargan del caso, la oficina central de Madrid manda a dos de sus mejores hombres para intentar calmar el clamor popular y sobre todo, acallar a la prensa. Roberto Rial antiguo compañero de María en la brigada de homicidios de Barcelona y el joven Álvaro Aldea, llegan a la isla dispuestos a resolver el caso a la mayor brevedad posible. Roberto, conocedor de la gran valía profesional de María, exige que la incorporen a su equipo de trabajo, y es así como María podrá volver a vivir de nuevo su profesión con la misma pasión con la que comenzó cuando estaba en la academia.

Pero María no sólo estaba pasando una pequeñas crisis laboral encerrada en la abarrotada y aburrida oficina de denuncias…Su vida personal no pasa tampoco por el mejor momento: Bruno, su marido pasa la mitad de cada mes en China por exigencias de su empresa, y no lo lleva nada bien, y ahora con el bebé, muchísimo menos, pues la conciliación estando el padre fuera se vuelve realmente complicada. Además de la distancia, las cosas entre ellos ya no son lo que eran, y la llegada de Roberto, antiguo compañero pero también antiguo gran amor, hará tambalear los cimientos de lo que ella creía que era una nueva vida…

Y por si todo esto fuera poco, su suegra, a la que no puede ver, decide instalarse en su casa sin haber sido invitada. Entre la aversión que siente hacia ella y las extrañas cosas que comienza a hacer la mujer, María no puede evitar pensar que su suegra es lo bastante psicópata como para haber llevado a cabo los asesinatos que está investigando…pero,¿ estará María siendo objetiva o el odio visceral que siente por su suegra la han llevado por completo a perder el norte y a ver cosas donde no las hay?¿Quién es el verdadero culpable del asesinato de las sexagenarias? Y ya os adelanto, que estas dos, no serán las únicas víctimas de las manos que matan al compás de “No nos dejan ser niños” de Raphael…


Tengo la suerte de conocer la preciosa isla de Menorca, por lo que cuando leí que la novela trataba sobre unos asesinatos cometidos en la idílica isla, la verdad es que me pareció un escenario magnífico en el que pasar de nuevo un par de días, aunque sólo fuera a través de las páginas de este libro… Hay que reconocer que las descripciones que el autor nos proporciona de Ciudadela, Mahón, sus calas, sus calles y sus gentes, consiguen que el lector visualice a la perfección el lugar en el que transcurre la acción. Otro punto que me llamó poderosamente la atención, fue que la música elegida como banda sonora de los crímenes fuera una canción de Raphael, todo un personaje y gran cantante, pero cuya música jamás habría imaginado como sintonía para un asesinato, así que con este hecho, el autor consiguió que mi curiosidad por la historia también fuera en aumento… Que las víctimas fueran sexagenarias con vidas apacibles también despertó mi interés y fue así como decidí que tenía que leer esta novela policíaca, género que siempre logra hacerme sentir la mar de entretenida.

Y así ha sido, he leído una novela de lectura ágil, bien narrada, bien estructurada y que resulta verdaderamente entretenida. El autor, además de ser escritor es policía, y su excelente conocimiento de la profesión así como su experiencia, son palpables a lo largo de toda la investigación que tenemos por delante. Me ha gustado la manera en que mezcla la trama criminal con la vida personal de María, la parte profesional y la personal se entrelazan con sutileza y de manera fluida, y Pere Cervantes consigue que el lector se enganche también a la parte relativa a los problemas sentimentales que atormentarán a la pobre María…

Como puntos fuertes de la novela, cabe destacar los perfiles de los personajes que ha creado el autor, muy bien construidos y definidos.Me han gustado mucho María y Roberto, protagonistas de nuestra historia, logré conectar con ellos desde el primer momento y me encantó vivir de cerca su relación y observar la química que existe entre ellos tanto profesional como sentimentalmente. Los personajes secundarios también están muy logrados, especialmente la suegra, cuyo papel ha sido trazado con pluma viperina y consigue despertar nuestro peores sentimientos hacia su persona…

Tengo que destacar también el buen ritmo del que está dotada toda la historia, especialmente gracias a la buena calidad de los diálogos que podremos disfrutar a lo largo de toda la novela.


Como puntos negativos, tengo que reconocer que adiviné demasiado pronto quién era el asesino y eso siempre resta emoción a las novelas de este género…No pude imaginarme bien los motivos, pero sí por donde iban a ir los tiros, y claro, a mí me gusta que me mantengan en vilo hasta el final por lo que espero que en la próxima historia la resolución del caso me resulte más complicada. El planteamiento de los asesinatos a sexagenarias y la escena del crimen me parecieron muy acertados, como ya he mencionado anteriormente, sin embargo, el motivo que se nos da por el cual estos crímenes fueron cometidos no acabó de convencerme del todo… Y para terminar con lo que no me ha gustado, e incluso me ha enfadado ha sido el final…Pero Pere Cervantes, ¿cómo has podido terminar así la novela? No me refiero a que quede el final abierto ni nada por el estilo, es simplemente que no me ha parecido nada bien que haya dejado a los personajes de la manera en la que los deja… Como lectora habría cerrado el libro mucho más contenta si el final hubiera sido completamente diferente. 


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