domingo, 1 de abril de 2018

LA CIUDAD DE LA LLUVIA

                             La ciudad de la lluvia de Alfonso del Río

Esta es la historia de cómo empezar a ojear un libro del que no tienes ninguna referencia y leerte 200 páginas del tirón, sin apenas darte cuenta del tiempo que le has dedicado, por lo entretenidísima que has estado.

Nada más abrir el libro, me encontré con una vieja fotografía, en la que tres hombres y un niño en primer plano, sonríen a la cámara. Detrás de ellos, un antiguo avión y un hombre de espaldas que lo observa, parece que, con detenimiento.

Me encantan las historias en las que viejas fotografías esconden grandes secretos y misterios del pasado, así que, con la foto en las manos, me sumergí ilusionada en las páginas de esta, ya os adelanto, magnífica novela.




Estamos ante una novela de estructura compleja y de cuyo argumento tampoco se puede desvelar demasiado para que se pueda disfrutar en condiciones.

Son dos tiempos, principalmente, los que nos vamos a encontrar en el libro, y serán tres las tramas que lleven el peso del argumento.

Berlín, año 1941. Un misterioso hombre al que todos conocen como El Extranjero, está intentando venderles una nueva máquina de lenguaje encriptado a los nazis. Si logra convencerles de que esta máquina es mucho mejor que Enigma, sabe que logrará hacerse con una inmensa fortuna. Su objetivo es conseguir ese dinero sí o sí, y para ello, hará todo lo que sea necesario.

Bilbao, año 1983. Conocemos a Alain Lara, jugador promesa del Athletic, y a su abuelo, Rodrigo Lezo, que lo es todo para él. Alain y Rodrigo, no pueden estar más unidos, así que el día que Rodrigo desaparece y muere en las más extrañas circunstancias, Alain moverá cielo y tierra para averiguar lo que le ha pasado. Será Alain, el que encuentre la foto de la que os hablaba al principio, y se sorprenda al descubrir que, otro de los hombres que aparece en la imagen, y del que no tenía ni idea de que su abuelo conocía, es un acaudalado y célebre empresario de Bilbao, Ignacio Aberasturi, quien, casualmente, también acaba de morir de forma inesperada.

Alain decide ponerse en contacto con María, hija del empresario, para averiguar la relación que existía entre su abuelo y el padre de ella, y para intentar descubrir, si las repentinas muertes de ambos hombres han sido una simple casualidad o es que alguien ha decidido acabar con sus vidas.

Cuando tras hablar con María, aparecen nuevas piezas en el puzle que aportan claras pruebas a sus sospechas iniciales, empezarán juntos una trepidante investigación en las que averiguarán qué relación había entre Rodrigo Lezo e Ignacio Aberasturi, pero también, qué relación tenían estos dos hombres con el Berlín nazi, una relación que les hará descubrir hechos que nunca hubieran imaginado y que, en realidad, casi preferirían no haber descubierto.

La tercera parte de la trama se desarrolla también en Bilbao, en 1983, y está narrada en primera persona a modo de diario o de memorias, por el abogado bilbaíno David Schaffer. David Shaffer se nos presenta como un abogado de unos cuarenta años, y David, no es un simple abogado, sino que es uno de los mejores abogados del mundo, tal y como él nos cuenta. David está a punto de contarnos la historia de su vida, porque David, sin saber todavía el por qué, ha tenido que ocultarse en un extraño escondrijo porque hay una cosa de la que está completamente seguro: está a punto de morir, alguien está a punto de terminar con su vida, y él no quiere morir sin dejar antes escrita su historia.

¿Qué relación existe entre los personajes que hallamos en cada una de las tramas? ¿Quiénes son las personas que aparecen en esa fotografía?¿Qué relación puede haber existido entre ellas?

Hacía mucho que no me encontraba con una novela tan genuina, tan diferente a lo que encontramos últimamente. Una novela compleja, con un argumento y una estructura de lo más original, que a pesar de la dificultad que la idea podía entrañar, tiene como resultado, sin embargo, una lectura de lo más ágil y entretenida, una lectura de esas que estamos deseando llegar a casa para poder volver a ponernos con el libro, una lectura de esas que sabemos que le vamos a robar horas al sueño, porque tenemos que llegar al final sí o sí.

Me ha gustado mucho la ambientación de la novela, tanto el Bilbao de los años 80, como el Berlín de los años 40. Me ha sucedido algo que me ha encantado y me ha parecido sorprendente que el autor haya conseguido provocar este efecto en mí, y es que, en la parte que transcurre en Berlín, mi cerebro cambiaba automáticamente al blanco y negro, y todas las escenas de esta parte de la trama, las he vivido como si de Casablanca o alguna otra peli de la época se tratara: esto me demuestra lo fantásticamente bien ambientada que está la historia y lo mucho que yo me sumergí en ella. 

El mundo del fútbol, de los espías en la época nazi, de la abogacía, de los empresarios de alto nivel, se unen en esta novela de una manera impecable, y os garantizo que, por muy extraño que al principio pueda parecer meter en la misma historia todos los ingredientes mencionados de esta novela, la receta final, es propia de una estrella Michelin.

Magnífica también ha sido la forma en la que el autor ha creado a sus personajes: son cercanos, palpables, reales desde el primer momento, son ellos los que nos hacen sumergirnos con tanta intensidad y tanto realismo en la trama, los que nos hacen vivir con emoción la historia desde la primera página y nos envuelven en una carrera de obstáculos de ritmo vertiginoso hasta el final. Me han encantado todos y cada uno de ellos, los buenos y los malos, porque todos ellos son intensos, atípicos, y claros ejemplos de muchas de las virtudes y defectos de todo ser humano. En relación a esto, tengo que destacar, cómo el autor nos acerca al “yo” más íntimo de sus personajes de una forma de lo más original y sorprendente, ya que, al inicio de cada capítulo, el autor escribe citas, pero no citas de otros libros o de gente importante, citas de los propios personajes de su novela que aportan un halo de intimismo a la historia.

En resumen, y por todo lo dicho anteriormente, creo que no cabe duda que esta ha sido una novela que he disfrutado muchísimo, tanto por la trama y la originalidad de su estructura, como por los personajes que dan vida a esta fantástica historia. Ya sólo me queda invitaros a disfrutar caminando, corriendo, escapando y ocultándoos por esta, La ciudad de la lluvia, pero sin paraguas, porque esta historia, es de la que se disfrutan empapándose al máximo de ella.



jueves, 28 de diciembre de 2017

TENGO EN MÍ TODOS LOS SUEÑOS DEL MUNDO

                  Tengo en mí todos los sueños del mundo de Jorge Díaz

Nada como una buena novela histórica y un autor al que ya conocía, y que ya me había conquistado con sus Cartas a palacio, para hacerme enamorar de nuevo de mi pasión por la lectura.

Jorge Díaz nos lleva de nuevo a la época del reinado de Alfonso XIII, y utilizando como telón de fondo un acontecimiento histórico ocurrido en 1916, en el que el gran y majestuoso trasatlántico español, el Príncipe de Asturias, está a punto de iniciar una vez más su travesía hacia Buenos Aires, el autor nos presenta una novela coral, llena de personajes dispares por su procedencia económica, social, por su nacionalidad… pero que sin embargo todos ellos comparten algo muy especial : el sueño de que ese barco les conduzca a una vida mucho mejor de la que han disfrutado hasta ahora…

Es así como en primer lugar conocemos a Gabriela, una joven de Sóller, Mallorca, a la que han casado con un hombre mayor al que no conoce y que fue antiguo vecino de la localidad,  pero que, tras años en el nuevo continente, se ha convertido en un hombre muy rico, por lo que sus padres piensan que están tomando la mejor decisión del mundo al ponerla en sus brazos. Gabriela es una joven tozuda, segura de sí misma y con mucho carácter, que no soporta que sus padres hayan tomado las riendas de su vida y la alejen de su gran amor, Enriq, un pobre pescador, más pobre de espíritu que de bienes.

Otro de los personajes principales será la cupletista “picantona” residente en Madrid Raquel Castro, una bellísima mujer que viendo que los años van pasando y no ha logrado llegar a ser la artista que soñaba, y temiendo por lo que puede llegar a tener en que convertirse, se plantea una nueva vida allende los mares. Raquel ha sido uno de mis personajes favoritos por su osadía, por su simpatía, la seguridad en sí misma, su manera de sentir, de amar, y por la manera en la que disfruta de la vida sin prejuicios ni dándole a la cabeza más vueltas de las necesarias: ella hace todo lo que la hace feliz, sin más. Me encanta todo el “mundo” que vemos cuando acompañamos al personaje de Raquel por Madrid, toda la crítica social que se hace a muchos aspectos de la época, a la hipocresía de la sociedad, a sus convencionalismos…

Luego encontraremos a Giulio, un chico italiano que decide desertar del ejército cuando sus padres le cuentan por carta que su novia está a punto de casarse con otro. Giulio, envuelto en una guerra que no entiende, y viendo que su vida puede terminar en una trinchera siendo una muerte completamente sin sentido, encuentra en esa carta la gota que colma el vaso y que le anima a desertar con el único objetivo de llegar a su ciudad natal y preguntarle a la mujer que ama por qué ha decidido casarse con otro: él sólo quiere una respuesta…

Eduardo Sagarmín, será el aristócrata del grupo. Íntimo amigo de Alfonso XIII, diplomático de profesión, está a punto de embarcarse en el Príncipe de Asturias para llevar a cabo en Argentina una misión alto secreto encomendada directamente por su majestad. Eduardo es un hombre apuesto, afable, tranquilo, cercano, casado infelizmente con una mujer que lo trae por la calle de la amargura y que debido a la época en la que les tocó vivir, no puede hacer otra cosa más que seguir casado con ella…

Completan el elenco de personajes principales Gaspar Medina, un periodista de pluma incisiva que ataca de manera directa y afilada en su columna del Noticiero de Madrid a generales y hombres poderosos de la época que intentan acallar sus letras con amenazas cada vez más atroces, por lo que Gaspar, que a pesar de ser un gran escritor y decir grandes verdades, no tiene la valentía entre sus mejores cualidades, decide como hombre tranquilo que es, cruzar el charco para seguir escribiendo y criticando desde la seguridad que da la distancia de un océano. También estará Sara, una mujer judía de Ucrania, a la que una casamentera de su pequeña aldea acaba de casar con un judío argentino que había vuelto a su país de origen a por mujeres para prostituir posteriormente en Argentina: Sara también será una de esas mujeres, cuyo destino, cuyo sueño, parece estar muy lejos de la realidad con la que está a punto de encontrarse.

El capitán del barco, José Lotina y su familia, la camarera gallega Paula, Nicolau, el marido de Gabriela al que todavía no conoce, Max, el judío proxeneta… Serán también parte de esta novela coral, de esta novela marcada por las vidas de gente tan diferente que está a punto de encontrarse, vidas a punto de cruzarse entre sí de las formas más insospechadas, vidas y sueños que se preparan para embarcar en el Príncipe de Asturias en busca de un destino mejor.

Jorge Díaz es un gran contador de historias, un gran creador de personajes y un magistral recreador de ambientes y épocas. Estamos ante una de esas novelas históricas en las que el lector logra sumergirse nada más comenzar el libro y sentirse como si fuera un personaje más: paseamos por las calles de Madrid y Barcelona, sentimos el frío y la miseria de la aldea ucraniana, escuchamos los aplausos y las risas en el Japonés, el cabaret en el que trabaja la gran Raquel Castro. Nos asfixiamos con la dura huida de Giulio, y somos testigos de las atrocidades de la guerra a través de sus ojos, somos capaces de respirar la brisa del mar de la costa balear y del puerto barcelonés, atestado de gentes de todos los lugares, lleno de prisas, ruido y movimiento por doquier. Disfrutamos del lujo del Ritz y se nos pone la carne de gallina al visitar los bajos fondos de Barcelona, sus antros más atrevidos y oscuros, y sus barrios más peligrosos y temidos.

El autor, irá entretejiendo y haciéndonos partícipes de las vidas de todos los personajes ya mencionados, hasta que ya en la parte final del libro, todos ellos lleguen al barco.

Hay que destacar la forma en la que el autor consigue engancharnos a todas y cada una de las historias que protagonizan la novela, cómo nos lleva de una a otra haciendo que nuestro interés no haga más que ir en aumento por todas ellas, cómo decide finalmente entrelazarlas y dejarnos completamente noqueados con un final de lo más conmovedor, lleno de emoción, de sentimiento, y que a mí me ha hecho disfrutar de las últimas treinta páginas de la novela envuelta en un mar de lágrimas.

Estamos por los tanto ante una novela que se disfruta de principio a fin, una historia conmovedora llena de personajes inolvidables que nos harán reír, sufrir, disfrutar, pero sobre todo nos contagiarán sus ganas de soñar, sus ganas de luchar por una vida mejor de la que les ha tocado vivir y sus ganas de vivir la vida al máximo. Una novela magistralmente ambientada, llena de Historia y de buenas historias, de esas que cuando cierras el libro, sabes que tardarás mucho en poder olvidar a los personajes tan especiales que te has encontrado en sus páginas y que te han hecho sentir que dentro de ti, también están todos los sueños del mundo.




lunes, 14 de agosto de 2017

EL INVIERNO EN TU ROSTRO

                           El invierno en tu rostro de Carla Montero

Me resulta difícil resistirme a una portada bonita, y si además, esa sugerente portada va acompañada de un argumento que transcurre en época de la Guerra Civil Española y de la II Guerra Mundial, entonces ya prácticamente estoy contando los segundos que faltan para poder sumergirme en esa novela. Siento debilidad por la novela histórica, en concreto, por la que transcurre o durante la Edad Media o en tiempos de los conflictos bélicos que acabo de mencionar; si hay a mayores una buena historia de amor de fondo, ya prácticamente tengo los ingredientes necesarios para disfrutar al máximo… Esta novela prometía, y mucho, sin embargo, no ha sido todo lo maravillosa que esperaba…

Los protagonistas indiscutibles de esta historia son Lena y Guillén, dos hermanastros a los que conocemos en el año 1927, cuando son simplemente unos críos que viven y disfrutan de su tranquila vida, en una pequeña aldea de las montañas asturianas. La unión entre los hermanastros, siempre ha sido de lo más especial, por lo que cuando un inesperado y fortuito acontecimiento, conduce a Guillén a vivir en Francia, sus vidas cambiarán para siempre y sus destinos discurrirán desde ese momento por vías paralelas que parecen no querer, o no poder, cruzarse jamás…

A partir de esa momento, acompañaremos a lo largo de toda la novela a Lena y a Guillén, que vivirán con intensidad y desde primera línea, prácticamente todos los conflictos que sacudieron a España y a Europa en los años que van desde la situación previa a nuestra Guerra Civil,hasta los difíciles años que duró el conflicto, pasando por el estallido de la II Guerra Mundial en diferentes puntos de Europa, la terrible situación del gueto de Varsovia, la situación en el protectorado español de Tánger y por supuesto la posguerra en nuestro país… Eso sí, Lena y Guillén vivirán todos los conflictos desde bandos opuestos: ella, como enfermera a favor del bando nacional (los partidarios de Franco),y posteriormente, como enfermera de la División Azul; él, comunista convencido, luchando tanto en España como en Europa por conseguir un futuro mejor para los que han nacido en las más humildes condiciones.

La novela está dividida en tres partes, siendo la primera la que indiscutiblemente he disfrutado más de las tres. En esta primera parte, vemos crecer a Lena y a Guillén, crecer, madurar e ir formándose en los valores que, poco a poco, marcarán sus destinos. Es esta parte la que, en mi opinión,transcurre de forma más dinámica y está narrada con más encanto y de forma más cautivadora. Todavía se están germinando tanto en España como en Francia los hechos que en breve iban a cambiar el mundo para convertirlo en un lugar siniestro, lleno de dolor, de injusticia y de sufrimiento. La segunda parte, ya no me gustó tanto, debido a que los hechos históricos estaban narrados de una forma que me resultó demasiado densa, a pesar de que soy una apasionada de la historia. En mi humilde opinión, y a pesar de haber perfilado unos buenos personajes tanto principales como secundarios, la autora no ha sabido aprovechar la ficción histórica todo lo bien que podría para hacer que, todo el excelente y exhaustivo trabajo de documentación histórica que se ve que ha realizado, resulte todo lo atractivo que podría haber sido para el lector. La conexión entre ficción y realidad ha sido buena, pero no mágica, no intensa, no con toda la emoción que yo esperaba encontrar… Ha hecho un magnífico resumen de todo lo que sucedió en España y en Europa en esos años, pero si ya has leído mucho sobre el tema, y la teoría la conoces, a mí, que no me canso de leer sobre este período, necesito que me sorprendan con la ficción histórica con la que el autor decide entretejer la trama, y a partir de la segunda parte de la novela, en mi caso, ya empezó a faltarme ese “algo” especial. La tercera parte, fue la que menos me gustó de todas: todo demasiado deprisa, todo demasiado en el aire, como queriendo meter demasiados hechos demasiado rápido y sin profundizar, y una novela de este calibre se merecía un final apoteósico de los que te dejan llorando por las esquinas un buen rato, porque ingredientes para ello tenía de sobra, y aunque yo soy una auténtica llorona, no consiguió arrancarme ni una sola lágrima…

En cuanto a los personajes, pues tampoco he tenido buena conexión con ellos en muchos aspectos y ha habido características de ellos, especialmente de Lena, que no me han gustado nada de nada. En primer lugar no he entendido ni conectado con ninguna de las historias de amor que tienen lugar en la novela: me apetecía disfrutar de una historia de amor de las que te hacen suspirar (aunque te hagan sufrir también), pero no ha sido el caso… No he entendido su forma de amar, me ha parecido extraña,fría, superficial y difícil de comprender, al ser los protagonistas capaces de enamorarse con tanta facilidad o de caer rendidos ante los encantos de diferentes personajes que van apareciendo a lo largo de la novela. Quizás, si desde un principio, no me hubiera imaginado en mi cabeza que estaba a punto de sumergirme en una emotiva historia de amor, entonces mis impresiones habrían sido muy diferentes, pero es que lo que yo estuve esperando a lo largo de todo el libro, nunca llegó, y por eso a mí en esta ocasión, la historia no me “llegó” como deseaba. Otro aspecto que no me ha gustado ha sido la imagen que se le da a Lena de súper mujer en la novela : todas las cualidades que se le atribuyen en el libro, la hacen parecer irreal y eso perjudica el hecho de poder encariñarte con ella : Lena es inteligente, cariñosa, trabajadora incansable, valiente, decidida, imparable, tenaz, tan bella que todos los hombres que se cruzan en su camino se enamoran perdidamente de ella (todos, todos, todos!) y ella es tan buena que parece que le cuesta decir que no a tanto halago que recibe… No sé, su perfección me hizo percibirla mucho más fría y distante de lo que el personaje en sí debería ser… Y mira que a mí me gustan las novelas protagonizadas por increíbles mujeres, pero en esta ocasión, no logramos conectar me habría gustado

Y entonces me preguntaréis si me ha parecido una mala novela, y yo os tengo que decir que para nada: es una buena novela, muy bien documentada, y muy interesante por todo el recorrido histórico que hace de unos años tan dramáticos de nuestra historia reciente. Insisto en que, si no hubiera leído tanto sobre el tema con antelación, y si no hubiera esperado una historia de amor intensa (pero intensa de verdad, como la de Jack y Aliena, o Tatiana y Alexander, o Jamie y Claire…), entonces quizás mi opinión sobre el libro habría sido muy diferente, pero es que me esperaba muchísimo más de un libro de estas características que tenía todo para triunfar…

Es una novela ambiciosa y se ve que la autora ha tenido que trabajar mucho y duro para documentarse para ella, pero quizás, esa “ambición” la llevó a querer incluir demasiados datos, demasiados nombres, demasiados acontecimientos, demasiadas coincidencias para ser vividas por sólo dos personajes: a veces resulta muy poco creíble que los protagonistas pudieran estar en todos los puntos álgidos de los conflictos que sacudieron Europa durante esos años, quizás, habría resultado más cercano, más verosímil, suprimir alguno de ellos… Pero esta sólo es mi humilde opinión…

Y diréis que parece que la novela no tiene nada bueno, y no quiero que me malinterpretéis, porque lo tiene y mucho: ya sólo el hecho de poder revivir y recordar los acontecimientos narrados es una auténtica delicia para los que nos interesa esta época histórica, además, a lo largo de la novela se profundiza siempre en la visión del conflicto desde los diferentes bandos: republicanos/ nacionales, nazis/aliados, polacos/alemanes, americanos/rusos…  y además, hay personajes secundarios cuyas vidas resultan de lo más emocionantes y que uno disfruta mucho leyendo sobre ellos y aprendiendo a la vez, porque eso es lo bueno de las novelas históricas, que por mucho que se haya leído uno nunca deja de aprender y de enriquecerse con nuevos datos sobre la época.


En resumen, El invierno en tu rostro no ha conseguido emocionarme como esperaba ni ha sido la mejor novela histórica sobre la época que he leído, pero si no habéis leído mucho sobre el tema y no buscáis una historia de amor de las que dejan sin respiración, entonces es una novela entretenida y especialmente enriquecedora por todos los datos y hechos históricos que aporta.


domingo, 30 de julio de 2017

EL COLOR DEL SILENCIO

                            El color del silencio de Elia Barceló

Helena Guerrero, es una pintora de fama internacional que reside en Australia desde hace más de 20 años. A pesar de ser una mujer ya madura, de fuerte carácter, dura, segura, altiva e independiente, hay algo que la lleva atormentando desde hace más de 50 años y que, desde que ocurrió, ella no ha hecho más que huir, esconderse y cargar sobre sus espaldas con un sentimiento de culpa y de impotencia que ha estado siempre presente en su día a día e incluso, en toda su obra: la violación y el brutal asesinato de su hermana Alicia, cuando toda su familia vivía felizmente en Rabat en el año 1969.

Aquel trágico día, toda la familia (Gregorio y Blanca – padres de Helena y Alicia, Jean Paul – marido de Alicia y la propia Helena), así como un gran grupo de amigos, se preparaban para celebrar una gran fiesta en la impresionante casa que la familia Guerrero poseía en Marruecos, La Mora, para conmemorar la llegada del hombre a la luna; Marruecos, era su hogar desde hacía casi 30 años, cuando, después de la Guerra Civil, Gregorio fue destinado al “servicio diplomático” del país vecino, tras su paso glorioso por el ejército ; sin embargo, lo que nadie se podía imaginar, es que la velada tendría un desenlace tan dramático: Alicia salió a realizar unos recados por la tarde y ya nunca más volvió. Cuando encuentran su cadáver, la familia se rompe por completo: Helena decide desaparecer y embarcarse en una vida marcada por el desenfreno, los viajes, el sexo, las aventuras, la búsqueda de respuestas y especialmente, por expresar a través de su arte todo lo que la está destrozando por dentro. Sus padres, deciden volver a España, para no tener que vivir cada día en un lugar tan lleno de recuerdos de su Alicia, de aquellos días felices que saben que nunca volverán… Y Jean Paul, el marido, sumido en una fuerte depresión, decide quedarse allí, aislado del mundo, para no tener que olvidar ni alejarse de lo que no es capaz de olvidar…

Ahora, a sus casi 70 años, Helena está a punto de tener que enfrentarse a los fantasmas que tantos años la llevan atormentando: su nieta, que vive en Madrid, está a punto de casarse, y ella, junto con su actual pareja, Carlos, asistirá a la boda. Su vuelta a Madrid hará que tenga que remover, literalmente, muchos aspectos de su pasado, y allí, entre viejas cartas, fotografías, diarios y libretas, encontrará respuestas que nunca había imaginado encontrar, pero lo más impactante, es que oscuros e insospechados secretos y misterios que rodean a su familia saldrán a luz, demostrarán que nada ni nadie son en realidad lo que parecen, y estos hechos, harán que todo en ella, y en lo que creía saber sobre su familia, cambie para siempre.


Con una protagonista de lo más atípica, arrolladora y peculiar, con una vitalidad y una forma de saborear la vida que ya le gustaría a mucha gente mucho más joven, y que a pesar de su arrogancia, su prepotencia y su poco tacto a la hora de relacionarse con los demás consigue finalmente ganarse nuestro afecto, la autora crea una compleja y perfectamente elaborada historia que es una auténtica delicia, que te envuelve, que te atrapa y te hace viajar en el tiempo y en el espacio, haciéndote traspasar las páginas del libro, para ir a parar a un lugar de ensueño, donde una trama realmente apasionante te hará suspirar, emocionarte, conmoverte, enfadarte, disgustarte, pero sobre todo, entusiasmarte de principio a fin: os advierto que es uno de esos libros que una vez que se empiezan no pueden soltarse, que sientes a la familia Guerrero como la tuya propia y que te sumerges de lleno mientras avanzas en la historia.

A través de tres líneas temporales que se irán alternando magistralmente a lo largo de la novela y que, por muy complicado que pueda parecer el planteamiento, Elia Barceló hace que toda fluya de forma serena, natural y sencilla, es así como la escritora nos lleva a los años 30 (cuando Blanca y Gregorio se conocen en Valencia, se enamoran y se van a vivir a Marruecos), a los años anteriores y posteriores a 1969 (cuando Alicia fue asesinada) y a la época actual, en la que Helena comenzará una exhaustiva investigación sobre el pasado de su familia; todo ello narrado por una pluma que, con un estilo de lo más cuidado, de lo más dinámico y elegante a la vez, nos hará partícipes de una trama en la que intriga, amor, venganza, culpa, secretos e historia de nuestro país se convierten en los temas claves que consiguen que esta novela resulte tan atractiva y tan apetecible desde el mismo instante en que la empiezas.

En cuanto a los personajes, y a pesar de que Helena Guerrero pueda parecer la protagonista indiscutible, por ser el eje central del que parten toda la serie de acontecimientos que se desencadenarán a lo largo de la novela, lo cierto es que en realidad, estamos ante una novela coral, en la que, dependiendo del momento de la trama en el que nos encontremos, serán unos u otros miembros de la familia Guerrero Santacruz los que llevarán el peso de la historia.

Por ejemplo, en el plano temporal de los años 30, una parte que yo personalmente disfruté muchísimo, serán Blanca y Gregorio, los padres de Helena y Alicia, en torno a quienes gire todo el argumento. Los vemos conocerse, enamorarse, casarse, y dejar España para comenzar una vida en Marruecos llenos de ilusión, de planes, de pasión y de amor. Blanca y Gregorio nos recuerdan al típico actor y a la típica actriz de los años dorados del cine hollywoodiense, de los años 50 del cine americano: guapos, con clase, con carisma y con esa elegancia indiscutible de los grandes de aquella época. Blanca me encantó desde el primer momento, tan moderna, tan decidida para los tiempos que le tocó vivir, y él, pues para qué negarlo, nos conquista también desde el primer instante, a pesar de todo lo que arrastra su personaje consigo (nunca pensé que al personaje de un militar tan cercano a Franco, a su régimen, tan de derechas… pudiera llegar a cogerle el cariño que en cierto sentido se le coge a Goyo- como llama cariñosamente a Gregorio su familia y sus seres queridos). Pero es que Goyo es especial, inteligente, carismático, agradable, con don de gentes, tiene un no-sé-qué que encandila, una sonrisa que enamora, es cariñoso, atento, se vuelca con su mujer y con sus hijos y sólo es feliz si los que están a su alrededor son felices… Es increíble cómo la autora, y a pesar de todos los pesares que rodean a su personaje como digo, consigue que el lector sea capaz de medio “obviar” ese aspecto y quedarse con el Goyo que es todo corazón. La ambientación de esta parte de la trama tanto en Valencia (donde se conoce la pareja) como en Marruecos, también nos hará revivir el glamour, la elegancia y el exotismo propio de los grandes clásicos del cine de aquella época.

Y así, y a modo de puzle, poco a poco y por medio de saltos temporales, cartas, fotografías, viejos documentos… la autora nos va proporcionando las piezas necesarias para recrear la imagen final que conforma esta historia, y nos vemos envueltos en una saga familiar de lo más apasionante que hará las delicias de todos aquellos que disfruten con las intrigas, secretos y misterios del pasado que esconden algunas familias, yo os adelanto que, la que protagoniza esta novela, es una familia de lo más especial y de las que son muy difíciles de olvidar. Con una ambientación idílica, un estilo de lo más cuidado y los ingredientes temáticos perfectos para atrapar al lector, la “paleta” de esta escritora dispone de las tonalidades idóneas para que, El color del silencio se convierta en una historia inolvidable, una historia tan visual que yo, ya me estoy imaginando en la gran pantalla…





Una pequeña aclaración…

Algunos os preguntaréis por qué no le doy la máxima puntuación si es un libro que me ha gustado tanto; la explicación es muy sencilla: es un libro para mí cuatro estrellas y media por un par de “intrigas” en la trama que me parecieron predecibles y que fui capaz de averiguar e imaginar antes de que fueran desveladas en la historia; no obstante, y a pesar de que contaba con ello, estos “descubrimientos” no le restaron emoción o disfrute en ningún momento a la novela, pero claro, impiden que para mí la historia sea “redonda”… También hay un par de puntos que no me convencieron del todo, uno casi al principio y un par de ellos al final, de los que no puedo hablar sin hacer spoiler pero que también han influido un poquito en la puntuación ;-)

jueves, 27 de julio de 2017

LA CHICA EN LA NIEBLA

                             La chica en la niebla de Donato Carrisi

“La noche en la que todo cambió para siempre” fue una fría y desapacible noche de un 23 de febrero, exactamente dos meses y dos días después de la desaparición con la que todo comenzó.

Dos meses antes, el tranquilo pueblo de montaña de Avechot, un lugar en el que nunca pasaba nada, iba a convertirse en el centro del foco mediático por la desaparición de una niña de dieciséis años, la joven Anne Lou Kastner, una niña buena, religiosa y que nunca se metía en líos ni en problemas…¿Quién sería el desalmado que se había llevado a la niña?¿Por qué ella?¿Por qué Anne Lou?

Para encargarse del caso, envían al pueblo al agente especial Vogel, gran experto en estos asuntos y especialmente, experto en manipular y tratar con los medios de comunicación para conseguir de ellos, lo que sea más beneficioso y provechoso para él, y para el caso que tiene entre manos.

Pero volvamos al principio de la novela, a aquella noche del 23 de febrero…El libro arranca con el agente Vogel completamente cubierto de sangre y aparentemente en estado de shock, siendo interrogado por la policía y por un psiquiatra de la localidad…¿Qué es lo que ha sucedido?¿Qué extrañas circunstancias han llevado al agente Vogel a volver a aparecer en tan lamentables condiciones? Y lo que es más intrigante,¿por qué ha vuelto el agente Vogel al pueblo cuando el caso ya había sido resuelto?

A partir de aquí, y por medio de flashbacks, el agente Vogel nos hará retroceder dos meses en el tiempo para contarnos todos los detalles de la historia, de esta escalofriante y maquiavélica historia que gira alrededor de misteriosa desaparición de Anne Lou Kastner…

A pesar de que, por lo que estoy contando, habrá muchos que al leerme estarán pensando que están ante una novela más, de las muchas que hay, que giran en torno a la desaparición de una menor y de la investigación que se desarrolla en torno a ella, permitidme que os diga que estáis completamente equivocados, ya que, si hay algo que destaca de esta novela, es la originalidad del argumento, pues estamos ante el típico libro que nada más terminarlo, sentimos que tenemos que aplaudir al autor por la brillante idea que ha tenido y por la forma en la que ha entretejido la historia; es de esos argumentos que nos dejan boquiabiertos por la genialidad que se desprende del desenlace de la trama. Sin embargo, y aunque es cierto que es un libro de esos que no puedes soltar una vez que los empiezas, porque eso es algo que Donato Carrisi sabe hacer muy bien, sabe cómo atrapar al lector desde el primer instante, tengo que reconocer que, aunque la segunda parte es de infarto y no puedes parar hasta que lo terminas, la primera parte es demasiado pausada para el ritmo vertiginoso al que el autor me tiene acostumbrada, y por eso, en esta ocasión no le pondré la máxima puntuación, pero por otra parte, tengo que admitir que la novela me ha durado un suspiro y me ha tenido completamente enganchada hasta el final, tanto que, las últimas doscientas páginas me las he leído prácticamente del tirón, por lo que os puedo asegurar que calidad, intriga y tensión, las tenéis garantizadas.

Otro aspecto con el que Carrisi se desmarca de lo habitual en este tipo de novelas, es con los personajes que protagonizan la trama, y es que, si hay algo que los caracteriza, es que todos y cada uno de ellos, dan mala espina desde el primer momento. No hay ni un solo personaje con el que el lector empatice, pero que quede clara una cosa: esto es así, porque el autor ha querido que así sea: ha creado conscientemente  personajes fríos, frívolos, presumidos, avariciosos, egoístas, sumisos, fanáticos religiosos, oportunistas… Empezando por Vogel, el encargado de la investigación, que con su prepotencia, su vanidad, su egolatría, su preocupación por su aspecto físico, por quedar bien delante de los medios y de la opinión pública, su soberbia de creerse capaz de manipular a la sociedad entera… como podéis ver, es un personaje que resulta bastante repulsivo ya desde el principio del libro y que se aleja por completo de la atractiva figura policial protagonista que solemos encontrar en este tipo de thrillers… Después está la familia de la pequeña desaparecida, pertenecientes a una congregación religiosa de lo más parecido a una secta y que no podría ser más fanática, por lo que tampoco despiertan nuestro afecto ni nuestra compasión de la manera habitual… Luego,la mejor amiga de la víctima, que encarna a la típica adolescente que haría lo que fuera por hacerse famosa de la noche a la mañana y poder dejar ese pequeño pueblo en el que nunca pasa nada emocionante… Y el profesor, con su poco carácter, capaz de perdonar todo con tal de mantener intacta su integridad… Incluso la víctima, la pequeña Anne Lou, no podía ser más insulsa ni tener una vida más aburrida ni menos emocionante…No se salva ni el apuntador, como se suele decir… Pero esta selección de personajes que echan tanto para atrás también hace que la novela sea tan diferente, tan especial… Parece que ha querido experimentar en todos los aspectos y lo ha hecho: ha cogido la típica trama de una desaparición, pero sólo sirviéndose de eso, ha hecho algo completamente diferente, algo que sólo un grande como Carrisi puede permitirse el lujo de hacer y que le salga así de bien.

En cuanto al escenario en el que suceden los hechos, si bien es cierto que en la novela nos lo sitúan en un pueblo perdido de las montañas de los Alpes italianos, yo desde el primer momento me imaginé toda la película en el típico pueblo triste y gris americano perdido de la mano de Dios… con su típico diner lleno de mesas vacías, las típicas casas unifamiliares americanas y el instituto con sus frikis, sus animadoras y sus malos malotes… Y sí, he utilizado el término película a propósito en el párrafo anterior, pues esa ha sido la sensación que he tenido a lo largo de toda la novela: es una historia completamente visual, en la que en vez de leer, parece que estemos en el cine disfrutando de una película de las que nos dejan bien enterrados en el asiento. He visto la localización perfectamente, a los personajes e incluso la acústica, con sus silencios, sus golpes, o su música típica de “ahora va a suceder algo importante”, que son también completamente perceptibles a lo largo de toda la novela.

Y si hay una sentimiento que se apodera del lector de principio a fin, es el de “no te fíes de nadie”; uno está completamente en alerta desde el primer capítulo, con el gusanillo en el cuerpo de por dónde será que va a estallar la bomba que sabemos que está a punto de estallar y no queremos que nos pille desprevenidos… A mí me explotó de pleno, y me encantó… Ya sabéis que el factor sorpresa al final de las novelas es algo que valoro muchísimo, y que un autor logre dar un golpe de impacto como el que Carrisi da en esta historia, es realmente digno de admiración.

Otro aspecto que me ha encantado es que el autor incluya en la trama una reflexión de principio a fin, sobre el poder que los medios de comunicación tienen en la actualidad sobre la sociedad: el poder de manipular, de llevarnos por dónde ellos quieren, de hacernos adictos a lo que les interesa, de llevar a alguien a lo más alto o de hundirlo para siempre… Pero además, también nos hace reflexionar sobre la curiosidad extrema que nuestra sociedad está experimentando, una curiosidad que llega a ser realmente morbosa en muchos casos y no somos conscientes de los riesgos psicológicos que eso entraña ni de los seres deshumanizados en los que nos estamos convirtiendo. Realmente interesante este punto, la forma en la que lo desarrolla y el miedo que se le mete a uno en el cuerpo cuando piensa con detenimiento sobre el tema…


Ya sólo me queda invitaros a adentraros en esta historia que comienza una helada noche de niebla, la noche en la que todo cambió para siempre; preparaos para devorar una novela de lo más original, de lo más sorprendente y que os dejará sin aliento; preparaos para disfrutar y a ver si la emoción, no os hace perder de vista a la chica en la niebla.



Otras novelas del autor reseñadas en el blog : 

La hipótesis del mal

lunes, 24 de julio de 2017

EL EXTRAÑO VERANO DE TOM HARVEY

                      El extraño verano de Tom Harvey de Mikel Santiago

Tom Harvey se encontraba en Roma cuando Bob Ardlan lo llamó. En esos momentos, Tom estaba muy bien acompañado, por lo que decidió no contestar – ya lo llamaría más tarde, pensó; sin embargo, más tarde, se le pasó...y cuánto iba a lamentar no haber respondido al teléfono… Un par de días después de la extraña llamada (extraña porque Bob Ardlan hacía años que no lo llamaba), es Elena, la hija de Bob y exmujer de Tom, quien lo llama suplicándole que acuda a Tremonte: su padre ha fallecido hace un par de días después de haberse precipitado al vacío desde el balcón de su dormitorio y está completamente destrozada… Lo que Elena no sabe, es que Bob Ardlan murió minutos después de realizar aquella misteriosa llamada a Tom…

¿Por qué llamó Bob a Tom justo antes de morir?¿Fue un suicidio?¿Una muerte accidental?¿Puede que incluso haya sido un asesinato?

Con estos mil y un interrogantes, Tom Harvey se dirige a Tremonte sin dudarlo, para acompañar a Elena, el amor de su vida, en estos duros y trágicos momentos, pero también para intentar encontrar una explicación a las misteriosas circunstancias que rodearon la muerte de Bob Ardlan... y las demás muertes que empezarán a tener lugar y por supuesto a estar relacionadas.

Es esta la tercera novela que leo de Mikel Santiago, y son muchos los puntos en común que tienen todas ellas y que son ya características indiscutibles del estilo del autor: Mikel Santiago empieza todas sus novelas de manera potente, impactante, con una forma de presentar los hechos que logran atraparte y engancharte desde la mismísima primera página. Todas sus novelas están contadas en primera persona por el protagonista principal, en este caso Tom Harvey, y esta manera de utilizar un narrador en primera persona logra que el lector se involucre profundamente en la historia y que viva los acontecimientos con mayor intensidad. Otra característica del autor es la música: en todas tus novelas, la música es una parte fundamental de la trama, y en este caso la incluye con un protagonista que es músico de jazz – toca el saxo, pero además, a lo largo de la novela, se las ingenia para darnos pequeñas lecciones sobre este tipo de música, hacernos disfrutar de conciertos en directo y poner una banda sonora a la novela que no hace más que aumentar el cuidado detalle con el que se encarga de que toda la novela transcurra en un marco incomparable. Y es que la ambientación en la que nos va a sumergir el autor no podría ser más idílica: Mikel Santiago nos lleva a la maravillosa provincia italiana de Salerno, con sus acantilados, sus grutas espectaculares, su mar azul, sus pueblos de cuento, sus yates, sus villas, sus calas de ensueño… y como elenco de personajes para este paradisíaco lugar, elige un grupo de lo más selecto, de lo más carismático, de lo más enigmático, de lo más granado de la sociedad: artistas, escritores, directores de cine, marchantes de arte, músicos, millonarios vividores…nos harán disfrutar del sabor de la dolce vita en cada una de las páginas del libro.

Una diferencia importante con sus anteriores novelas, vendría marcada por el ritmo: en las dos primeras el ritmo del thriller es vertiginoso, trepidante, en ésta, a pesar de ser igual de entretenida, hay partes que son más pausadas, se detiene más en contar la historia de cada uno de los personajes, las relaciones existentes entre ellos, su pasado, sus posibles razones para querer asesinar… para hacernos dudar de todos y cada uno de ellos hasta el mismísimo final de la novela, y tengo que reconocer que logra engañarnos muy pero que muy bien, ya que en varias ocasiones estaba convencidísima de saber quién era el asesino y no podía estar más equivocada… En este sentido, me gusta la manera en la que el ritmo más pausado encaja a la perfección con la ambientación tan relajada, tan de bon vivant, de la dolce vita típica de la costa sur de Italia, en la que la vida se saborea a pequeños sorbitos porque lo único que se desea es detener el tiempo y disfrutar de ese mágico enclave y momento.

Tengo que admitir que la esencia de los libros de Agatha Christie, estuvieron presentes en mi cabeza desde las primeras páginas del libro: y digo la esencia, no el estilo. Pero, ese dudar de todo y de todos, ese protagonista astuto, perspicaz e inteligente que se convierte en investigador, que interroga a todo aquel que se encuentra, que revuelve el lugar del crimen hasta encontrar las pruebas o pistas más interesante, esa atmósfera tan de Diez Negritos, en el parece que todos tenían algún motivo de peso para cometer el asesinato, en el que como aquí empiezan a morir los que creías sospechosos en un primer momento, esos personajes adinerados, excéntricos en un entorno de lujo que disfrutamos en Muerte en el Nilo, esa esencia familiar y a la que le tengo tanto cariño se respira de principio a fin, y por supuesto, se disfruta en la misma medida.

Otro aspecto que me ha encantado en la novela ha sido que los asesinatos giraran en torno a un artista, y que por lo tanto sus obras, sus cuadros, fueran parte del eje central de la historia. Me ha parecido apasionante, cómo el autor utiliza los cuadros en la trama y la manera en que convierte a las obras de arte en parte protagonista de la novela.

Una vez más, Mikel Santiago vuelve a conquistar con una novela perfecta para la época en la que estamos, en la que la mayoría buscamos lecturas adictivas, de las que enganchan, para disfrutar a la orilla del mar o donde sea que nos guste relajarnos en estos días de verano. Una novela, como todas las suyas, que se lee sola, que resulta ágil, entretenida y que te deja con muy buen sabor de boca. Una novela, en esta ocasión, con una ambientación de ensueño y una banda sonora con acordes de jazz, perfecta para el entorno elegido. Un ambiente de lujo, en el que un apuesto músico sin demasiado éxito, no parará hasta descubrir cuáles fueron los motivos que llevaron a Bob Ardlan a morir en tan terribles circunstancias. Será un extraño verano para Tom Harvey, no dudes en acompañarlo en su emocionante y peligrosa aventura.

Otras novelas del autor : 

El mal camino



miércoles, 12 de julio de 2017

LOS RITOS DEL AGUA

                     Los ritos del agua de Eva García Sáenz de Uturi 

Hoy os traigo la segunda parte de la trilogía de la Ciudad Blanca, lectura que esperaba con impaciencia, ya que como sabéis los que me seguís, El silencio de la Ciudad Blanca fue un libro que me encantó y que me hizo sentir que hacía mucho que no pasaba una novela tan buena por mis manos. Aunque podrían leerse de manera independiente, mi consejo es que se lean en el orden en el que han sido publicados, ya que, aunque los casos no están relacionados, los protagonistas siguen siendo los mismos, y sus historias personales sí que evolucionan a lo largo de las dos novelas.

Han pasado apenas unos meses desde que Kraken consiguió cerrar el caso de los crímenes de la Ciudad Blanca. Aún no recuperado del todo, y con una afasia de Broca que le impide comunicarse verbalmente, una nueva ola de asesinatos requerirá su presencia en el caso como experto perfilador. Además, la primera víctima que aparece, Ana Belén Liaño, es alguien que tanto Unai como su cuadrilla conocen muy bien: fue el primer amor de todos ellos en el verano de 1992, un verano que les marcaría para siempre y que supondría el adiós a la infancia y a la inocencia de cada uno de ellos.

Al igual que en la anterior novela, los asesinatos perpetrados en ésta, tendrán también un claro perfil histórico, y eso es, en mi opinión uno de los mejores aspectos de la trilogía. De hecho, en esta ocasión, el primer cadáver aparece en el túnel de San Adrián, un lugar con una importante carga histórica, sumergido en un caldero de la Edad de Bronce, colgado boca abajo, siguiendo los pasos de un ritual celta de hace 2600 años, tal y como les informará posteriormente  un historiador experto en el tema. El asesinato de esta mujer impacta todavía más, al saberse que está embarazada… El embarazo es claramente una parte del rito que sigue el asesino, y Alba, la subcomisaria y pareja de Unai, está embarazada, y este hecho puede hacer que Kraken entre como candidato en la lista de los elegidos del perturbado criminal…

La novela va a estar dividida en dos tramas que se irán alternando a medida que avanzamos en nuestra lectura: la que transcurre en la actualidad, y gira en torno a la investigación criminal que nos ocupa, y otra que nos llevará hasta el verano de 1992, año en el que Unai y su cuadrilla decidieron ir a un campamento organizado por la facultad de Historia de Santander, en el que pasarían varias semanas reconstruyendo un antiguo poblado cántabro. Nos daremos cuenta rápidamente, que los hechos que tuvieron lugar en aquel campamento, estarán estrechamente relacionados con la trama actual, ya que los personajes en ambas tramas son prácticamente los mismos.

La fórmula que la autora emplea para narrar los hechos, el patrón que sigue para estructurar la novela, es el mismo que en la anterior; ha encontrado una fórmula magistral para enganchar al lector, para encandilarlo con sus personajes, y especialmente cautivarlo con la cuidadísima ambientación de la novela y los hechos históricos que rodean o incluso, son parte de la trama. La pasión por Vitoria, por sus pueblos, por su cultura, por sus gentes, por sus tradiciones, por su historia, se puede palpar y saborear en cada párrafo de esta novela. Hace que necesites conocer la ciudad, visitarla, perderte en sus pueblos, en sus parajes, enamorarte de sus fiestas, de sus calles… Nunca he estado allí, pero os aseguro que tras leer estas dos novelas, siento que conozco la ciudad y sus alrededores, y se ha convertido para mí en una de las ciudades más bonitas y más interesantes de nuestro país. En esta ocasión además, la autora nos lleva también a conocer pueblos de Cantabria, y los recrea con el mismo mimo y detalle que hace con su ciudad natal.

Otro de los puntos fuertes de la novela son los personajes. Impecable el trabajo que escritora hace en este sentido con ellos, cómo los lleva a sus límites, cómo los arrastra hasta la desesperación, cómo saca lo peor y lo mejor de cada uno de ellos de la manera más desgarradora… Porque los personajes de Eva García Sáenz se caracterizan por su fuerza, pero también por lo viscerales que son, lo complejos que son, y las complicadas situaciones personales que arrastran todos y cada uno de ellos que marcan duramente su día a día. En esta segunda parte de la trilogía, conoceremos un poco más en profundidad el pasado de Alba y entenderemos mejor el porqué de su hermética personalidad. Estíbaliz, la inseparable e incondicional compañera de Kraken, cobrará mayor protagonismo en esta novela, y también la veremos resurgir poco a poco de las cenizas en las que su duro pasado la había sumido. Y luego está el personaje de los personajes, el abuelo, que sólo su presencia en escena ya nos pone una sonrisa en los labios y nos transmite una paz, una serenidad y un sentimiento de hogar, que lo queremos tener en nuestras casas, en nuestras vidas a la primera de cambio. !Qué maravilla de personaje!

En cuanto a la temática, las distintas relaciones familiares, los diferentes tipos de familia que podemos encontrar, son el eje central de la historia. Cómo lo que sucede en nuestra infancia y en nuestra preadolescencia, va a marcar para siempre nuestro futuro, nuestra personalidad y nuestra manera de entender, de afrontar y de sentir en la vida… y por supuesto, no todo el mundo tiene la suerte de haber vivido una infancia feliz y tranquila, exenta de problemas, de malos tratos, de desgracias, de pérdidas, de enfermedades, de pobreza…

En cuanto al caso criminal de la novela, insistir de nuevo en lo mucho que me gusta el perfil histórico que le da a los asesinatos, y cómo mezcla la historia y la antropología para que el asesino ejecute cada uno de sus crímenes. Es un telón de fondo de lo más atractivo, y si eres como yo, amante de la novela negra y de la histórica, no podría haber encontrado un ejemplo mejor en que este tándem estuviera reflejado. Decir que los aspectos que subyacen tras la trama criminal, son en esta ocasión verdaderamente delicados, de esas cosas que nos parecen imposibles cuando las leemos, pero que sabemos que sí, que lamentablemente ocurren y están ahí, y duele, duele realmente saber que puede haber mentes tan perturbadas.

Como puntos negativos en este sentido, tengo que admitir que el factor sorpresa en cuanto al asesino o a los porqués de los asesinatos, no los ha habido como en la primera novela, que había logrado dejarme boquiabierta; esta vez, he sido capaz de intuir los motivos e incluso desvelar la identidad de alguno de los personajes relacionados con los asesinatos o con el asesino, mucho antes de llegar al final, aunque por supuesto hubo detalles que necesité que fueran contados por la autora en los últimos capítulos. Aún así, mi interés por la historia no decayó en ningún momento, y me siguió pareciendo de lo más entretenida de principio a fin.

También tengo que mencionar, aunque no puedo entrar en detalles para no destripar la novela a nadie, que hubo un par de acontecimientos y situaciones en la trama relacionadas con los personajes, que me resultaron un poco forzadas o que me ha parecido que se han desarrollado un poco precipitadamente o incluso han sido incluidas en la historia un poco con calzador, y son también parte de las razones por las que la novela en esta ocasión no lleve la máxima puntuación.


Para finalizar, no me queda más que recomendaros nuevamente la lectura de esta novela que yo he terminado con pena, pues me apetecía seguir en Vitoria acompañada de esta maravilla de personajes. Espero con ansia el cierre de la trilogía, con la que estoy convencida que Eva García Sáenz de Urturi volverá a conquistarme con una nueva apasionante y trepidante trama criminal, que volverá a rodear con una marco histórico que logrará cautivarme una vez más. De la ambientación, ¡qué voy a decir!, que soy ya una enamorada de Vitoria sin conocerla y que estoy deseando visitarla y dejarme hechizar en primera persona por toda su magia y encanto.


miércoles, 17 de mayo de 2017

MEDIA VIDA

                                 Media vida de Care Santos

Soy de la generación que creció leyendo Torres de Malory y Las mellizas de Santa Clara. Aquellas lecturas marcaron mi infancia por completo, y todavía los recuerdo como unos de los mejores libros que he leído en mi vida, tanto por lo feliz que me hacían sentir, como por la manera en que lograban sumergirme en las historias que en aquellos maravillosos colegios tenían lugar. Creo que es por esto, que hoy en día, cuando leo la palabra internado en el argumento de alguna novela, mi nostalgia hace que algo se me remueva por dentro, y tenga una necesidad imperiosa de hacerme con ese libro, y una esperanza todavía mayor, de que, esa lectura, consiga hacerme sentir lo que aquellas historias de mi niñez tan fácilmente lograban…

Y así fue, como al leer la sipnosis de Media vida de Care Santos, mis ojos empezaron a iluminarse por completo cuando descubrí, que las protagonistas del premio Nadal de este año, eran cinco niñas que en pleno verano del año 1950, estaban internas en un colegio de monjas de Barcelona, y jugaban juntas, por última vez, al juego de “Acción o verdad”, un juego, que aunque ellas todavía no lo supieran, iba a cambiar sus vidas para siempre y por completo…

Aquellas cinco niñas de catorce años, van a ser las protagonistas de nuestra historia, y aunque todas ellas estaban en el mismo internado, las razones por las que estaban allí, al igual que sus orígenes, no podían haber sido más dispares. Por un lado tenemos a las gemelas Marta y Olga Viñó, cuya madre está a punto de venir a buscarlas para comenzar una nueva vida junto a su nuevo padrastro. Lolita, es huérfana, sus padres, músicos, perdieron la vida trágicamente y ella acabó en manos de las monjas paulinas… Nina tiene padres, pero están demasiado ocupados con su negocio como para cuidar a su hija pequeña, así que prefieren visitarla allí cuando les viene bien… Y por último, la pequeña Julia, huérfana también, pero con una condición social muy inferior a la de sus compañeras… La pequeña Julia, tiene que trabajar mucho ayudando a las mojas para “agradecer” que se estén ocupando tan bien de ella….

Tras aquella fatídica noche, las niñas se separarán y no volverán a encontrarse hasta más de 30 años después, cuando, una de las gemelas, Olga Viñó, tiene la “genial” idea de reunir a sus antiguas amigas del colegio ahora que van a celebrar su 45 cumpleaños. Es por ello que decide empezar a buscar a cada una de ellas, y preparar una cena en la que puedan juntarse, recordar, ponerse al día y hablar de cómo habían cambiado sus vidas.

La estructura de la novela es muy clara y bien organizada: tras el prólogo que trascurre en el internado en el año 1950, la autora nos lleva hasta 1981, y a partir de aquí, la novela se dividirá en capítulos que tendrán por protagonistas a cada una de aquellas niñas que se han convertido en mujeres de lo más distintas. Veremos cómo eran en el pasado, cómo han transcurrido estos treinta años en sus vidas, y cómo los hechos acontecidos durante ese tiempo las han hecho convertirse en las mujeres que son hoy en día. Posteriormente, encontramos a las compañeras en el restaurante en el que se va a celebrar la cena: allí hablarán, se pondrán al día, y se abrirán de una manera trascendental, algunas, incluso, lograrán encontrarse a sí mismas. Finalmente, una escena final en otro lugar (que no mencionaré aunque no sea de gran relevancia), en el que los puntos sobre las íes que faltaban serán por fin puestos, y el perdón y las lágrimas contenidas durante largo años, serán derramadas y concedido, como parte del proceso de redención….

Uno de los aspectos que más me ha gustado de la novela, ha sido la manera en que la autora retrata la época que a las protagonistas les tocó vivir: primero, los años de la dictadura, y en el presente de la novela, la época de la transición, ambas etapas muy duras para la mujer en nuestro país. La dura realidad a la que tenían que enfrentarse aquellas que decidían ir a la universidad, aquellas que no querían casarse, aquellas que tenían algo que decir o que pretendían pensar por sí mismas, aquellas que fuera de la forma que fuera, intentaran salirse del lugar para el que habían nacido: la casa al cuidado de sus maridos y sus hijos.

También me ha encantado la cuidada ambientación histórica del libro, y cómo la autora, aprovechando retazos de la vida de alguna de las protagonistas, consigue incluir capítulos importantes o acontecimientos curiosos, que marcaron la historia de nuestro país en aquellos años tan convulsos, tan duros y tan complicados: la aprobación de la ley del divorcio, los abortos clandestinos y sus consecuencias, las míseras condiciones de las cárceles en los años 60, la polémica que generó la visita de los Beatles, el poder de la iglesia y la manera en la que se silenciaban todas las barbaridades cometidas por los que formaban parte de ella…

Un aspecto que no me ha logrado convencer y que ha impedido que conectara con las protagonistas de la manera en la que me habría gustado, ha sido que todas y cada una de ellas, me ha parecido que estaban demasiado estereotipadas: Olga, acomplejada desde niña, se ha convertido en una mujer aburrida, amargada, sólo preocupada por el qué dirán y por meter las narices en las vidas de los demás. Marta, su hermana, sumida en un matrimonio infeliz, que le ha llevado incluso a convertirse en algo con lo que no soñaba, y la ha obligado a alejarse de su sueño de convertirse en novelista que era lo que siempre deseó, y a llevar aguantando infidelidades de su marido desde prácticamente el día que lo conoció. Lolita, enamorada de quién no debe desde que era una niña. Nina, como representante de la mujer madura que no quiere hacerse mayor, y que pretende vivir, vestir, amar y comportarse como cuando todavía tenía 20 años, eso sí, totalmente segura de sí misma, vital y más feliz ahora que cuando los tenía. Y finalmente Julia, la pequeña Julia, que se ha convertido en una famosa diputada socialista, que por supuesto, como mujer que ostenta un cargo de poder, está soltera y sin hijos.

En resumen, una novela coral que tiene como protagonistas a las mujeres de una generación a la que le tocó enfrentarse a grandes y difíciles cambios, muchos de ellos realmente duros para ellas, pues, al haber sido criadas en un ambiente tan rancio, tan hipócrita, tan machista, y al haberles inculcado desde niñas unos valores tan estrictos e incluso retrógrados, hay que entender que a muchas de ellas les costara tanto o se sintieran realmente mal cuando sentían por dentro la necesidad de alejarse del “buen camino” y de llevar a cabo sus más profundos sueños y deseos.


Una novela que se lee sola, con prosa ágil y diálogos amenos, que no dejan de estar cuidados en ningún momento, ya que, si algo caracteriza a Care Santos es su exquisita forma de contar historias. Una novela que nos acercará, en mi caso, a las mujeres de la generación de mi madre, y en la que tantas cosas características de ella, de su niñez, de su juventud y de su madurez aquí me he encontrado. Una novela que nos hará agradecer, que los tiempos, afortunadamente, hayan cambiado tanto, y que las conversaciones que hoy mantenemos alrededor de una buena cena, distan mucho de las que se mantenían en los años 80.


Otras novelas de la autora reseñadas en el blog : 






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