"Los caminos del mar" de
Magdalena Albero Andrés

Desgraciadamente,
Irene tendrá que enfrentarse a un nuevo duro golpe que la vida le tiene
preparado. Debido a los cambios políticos que está viviendo el país, Kleón será
acusado injustamente de traición y será enviado a la cárcel. Preocupado por el
futuro y el bienestar de su hija, Kleón encomienda a su familiar y gran amigo
Herófilo, el cuidado de Irene hasta que él pueda salir de prisión y solucionar
los problemas en los que ahora se ha visto involucrado.
Herófilo de
Calcedonia, es un gran médico y maestro que vive en la actualidad en Alejandría
junto a su amada esposa Caledonia. Comenzará así el primer viaje de Irene, que
se verá obliga a abandonar su ciudad natal para comenzar una nueva etapa en la
lejana ciudad egipcia junto al gran Herófilo, quien, con total dedicación,
continuará la labor de aprendizaje que había iniciado su padre.
Sin
embargo, el destino querrá que antes de llegar a su destino final en
Alejandría, Herófilo, su discípulo Linos e Irene, tengan que pasar, en contra de
su voluntad, una larga temporada en la isla de Creta. Será en esta isla donde
Irene comience a ver de cerca cada día el trabajo médico realizado por Herófilo
y por Linos, y poco a poco se dará cuenta de lo interesante y apasionante que
es la medicina, y será en ese momento cuando se despierten en ella las ansias
por aprender una ciencia que en aquellos días estaba completamente prohibida a
las mujeres.
Comienza
entonces en Creta su formación como médico al lado de uno de los más grandes de
la época, formación que continuará en la Escuela de Medicina de Alejandría,
donde Herófilo tendrá serios problemas por permitir que una mujer pretenda
ponerse a la altura de los hombres.
El lector
acompañará a Irene día a día, y será testigo directo tanto de la evolución
interior que experimentará nuestra protagonista como del duro camino que tendrá
que seguir para lograr convertirse en médico. Viviremos con ella su primer
amor, su primera pasión, sus éxitos, sus fracasos...pero sobre todo veremos
cómo Irene sale airosa de cada golpe que le propina la vida, cómo lucha por sus
convicciones y por conseguir abrirse un hueco en un mundo en el que los hombres
eran los únicos que podían llevar la voz cantante.
Uno de los
mejores puntos que tiene la novela es la cuidada ambientación en la que está
recreada nuestra historia. La autora logra desde el primer momento trasladarnos
a la Grecia y a la Alejandría de aquella época, se ve que ha hecho un minucioso
trabajo de documentación para hacernos partícipes de las costumbres y el estilo
de vida que existía en aquellos tiempos.
Me ha
gustado mucho que Ptolomeo I , rey de Egipto, aparezca en la novela codeándose
con otros personajes reales como Herófilo de Calcedonia pero también con los
personajes ficticios que protagonizan esta novela. En el libro queda
perfectamente reflejado el interés que Ptolomeo tenía por convertir la ciudad
de Alejandría en uno de los centros culturales y económicos más importantes del
Mundo Antiguo, y así presenciamos las obras de construcción del famoso faro,
los inicios de su Biblioteca, la importancia que se le daba al arte y a los
estudios en el Museo, y también el floreciente comercio que se vivía en su
puerto. Ptolomeo I y su esposa eran unos eruditos, y durante su gobierno se
esforzaron por trasmitir la importancia de cultivar el saber entre sus
súbditos, y así lo respiramos en las páginas de nuestra novela.
Otro
personaje que tengo que mencionar pues fue uno de mis favoritos es la hetaira
Areté, a quien Irene conoce en uno de sus viajes y que se convertirá en una
gran amiga. Encontré en Areté muchas de las cualidades que me habría gustado
ver en la protagonista; para mí Areté representa la fuerza, la valentía, la
inteligencia...Me gusta que en aquellos días las mujeres que no se conformaban
con casarse y ser relegadas a un segundo plano, prefirieran convertirse en
hetairas (mujeres independientes, cultas, libres que ejercían la prostitución
en la antigüedad), para al menos poder vivir la vida como ellas querían y no
siendo anuladas y sometidas a la voluntad de un marido, que era lo que tenían
que hacer la mayoría en aquella época.
Como puntos
negativos tengo que mencionar principalmente la monotonía de la narrativa de la
autora, que a pesar de tener una prosa sencilla,clara y sin artificios, no logra
trasmitir sensibilidad ni emocionar como debería... A mí no ha conseguido
hacerme vivir la historia en primera persona, que es como me gusta vivir este
tipo de historias, he vivido este libro como una mera espectadora, una
espectadora que veía la sucesión de los acontecimientos de manera lineal, sin
vuelcos en el corazón, sin conseguir que se erizara el vello de la piel, sin
intensidad en las partes que así lo requerían... La escritora tenía una muy
buena historia, pues a mí me ha parecido la mar de interesante, sin embargo no
ha sabido contárnosla con la fuerza que podría haberlo hecho. La figura de
Irene no se ha explotado al máximo, se le podría haber sacado mucho más partido
y a veces el desarrollo de los
acontecimiento en vez de fluir de manera más natural, resultaba forzado y como
metido con calzador. La sorpresa me la he llevado cuando he leído las últimas
páginas que forman el epílogo de la novela, ya que en esta parte final de
apenas ocho páginas, la autora dota a cada párrafo de una gran carga emotiva y
muchísima sensibilidad, y al terminar el libro sólo pude preguntarme que por
qué no habría hecho lo mismo en el resto de la novela.
Así que, si
queréis sumergiros en el fascinante mundo antiguo pasando unos días por tierras
helenas y egipcias, asistiendo a los primeros pasos dados por la ciencia médica
y la cirugía, escuchando a grandes sabios, maestros y filósofos hablar sobre la
vida y lo que realmente importa, siendo testigo de la lucha que algunas mujeres
comenzaron ya hace cientos y cientos de siglos por conseguir una igualdad que
tanto se ha tardado en conseguir y por la que todavía se sigue luchando...no
dudéis en adentraros en "Los caminos del mar" para acompañar a Irene
en su apasionante aventura por la vida.
De momento y con todo lo que tengo por leer, no me convence mucho y la dejo pasar, gracias por tus impresiones.
ResponderEliminarBesos
Lo tengo pendiente. ¡Qué lástima que no logre transmitir y llegar si es tan buena la historia!
ResponderEliminarBesos
Tiene buena pinta pero por ahora no creo que lo lea.
ResponderEliminarSaludos
El argumento me llama bastante. Pero que no sea capaz de emocionar, transmitir... Hace qeu baje un poco mis expectativas.
ResponderEliminarBesotes!!!
No soy muy de novela histórica (y menos aún TAN histórica :D) pero siempre me han interesado los orígenes de la medicina. Pero parece que es una historia desaprovechada, sin fuerza (qué pena), así que no me voy a animar.
ResponderEliminarGracias y besos!
Acabo de terminar la lectura de esta novel me sorprendió muy gratamente. En cuanto a lo que se comenta de que no hay ausencia de fuerza narrativa, pues en este punto no estoy muy de acuerdo. Es una novela con la que la autora consigue transportarnos a la Gracia Clásica pues la encuentro muy bien ambientada y hay personajes con mucha fuerza, sobre todo los femeninos, como Irene, Caledonia o Areté, la hetaira. Para ser su debut como escritora es un muy buen comienzo. Saludos.
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